Izal abre con éxito en Madrid su Copacabana Club

Izal abre con éxito en Madrid su Copacabana Club

Madrid, 22 ene.- Más que un antro "de carretera", el "Copacabana" de Izal -nombre de su último álbum y gira- es una reunión de amigos donde impera el buen rollo, con un fulgurante arranque discotequero que seduce bajo un influjo similar al de otro célebre club figurado, el de los británicos Two Door Cinema Club.

Nadie lo diría cuando solo unos minutos antes se hace el silencio, apenas unos segundos de respiración contenida, mientras en mitad del escenario del Teatro Circo Price de Madrid se iza el neón oficial del tour y, ya en su posición, brotan de improviso los coros de tintes revolucionarios del corte que abre el disco, también llamado "Copacabana".

Es entonces cuando el público pasa de 0 a 100, se produce un estallido general y salta el recinto entero, las 1.800 personas que hoy, como las próximas dos noches, llenarán estas butacas dentro del ciclo Inverfest.

"Creo que este es uno de los sitios más bonitos en los que vamos a poder tocar nunca. Gracias por haber venido a compartirlo con nosotros. ¿No notáis el ambiente que generáis? Siento que va a ser una gran noche. ¡No queremos que os sentéis ni un minuto!", prometía Mikel Izal, líder de la banda, tras ese arranque explosivo.

Al final no ha sido para tanto (el ritmo ha sido algo fluctuante), pero no han faltado momentos para la descarga colectiva en un espectáculo de casi dos horas y 22 canciones, extraídas de una forma casi equilibrada de sus tres discos de estudio para contentar a toda la parroquia.

El Price era de los pocos recintos madrileños que le quedaban por asaltar a esta banda que solo tres años atrás requería del micromecenazgo para lanzar sus álbumes y que el pasado mes de abril, sin embargo, se revelaba capaz de llenar el antiguo Palacio de Deportes de la ciudad.

Entonces aún no habían publicado este "Copacabana", un trabajo del que ellos mismo han dicho que será "un álbum a batir", con el influjo más bailable y cargado de sintetizadores del comienzo y para el que diseñaron una gira un tanto teatral, más ambiciosa en el aspecto escenográfico y de iluminación.

No obstante, lo que más sigue jugando a favor de Izal es el buen rollo imperante en cada uno de sus shows y la entrega de su público, especialmente el femenino, que ha sido mayoría esta noche, sin olvidar la seguridad que ha ganado la banda con cada directo, como se reconoce especialmente en su vocalista, tan desinhibido que alguno desde la grada le pedía que no bailara haciendo "el robocop".

De aquel cantautor de los inicios cada vez queda menos, quizás algunos giros de la voz y su afán dicharachero antes de las canciones, algo que unos pueden agradecer, pero que entorpece un poco el ritmo del concierto si no aportan nada especial.

Esos dejes se notan en temas como "La piedra invisible", que ha llegado acompañada de "En aire y hueso" y "Despedida" en un bloque más convencional y orgánico tras la acelerada parte inaugural, impregnada de sintetizadores y conformada por "Asuntos delicados" y "Hambre".

La juerga regresa con "Prueba y error" y "Arte moderno", justo antes de un corte demasiado abrupto en el que el grupo intenta simular la energía de un auténtico club, con las íntimas versiones de "Sueños lentos" y "Palos de ciegos" y la asistencia de un músico extra encargado de un vibráfono.

Esas alternancias se repiten a lo largo del segundo tramo del concierto, en el que suenan temas recientes destacables como "Oro y humo" y otros de probada eficacia como "Magia y efectos especiales" o "La mujer de verde", por cierto, una de las canciones de la supuesta "playlist" del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

Tras ella llegan los bises. Mikel Izal, en olor de multitudes, ya ha prometido que este ha sido uno de los conciertos que más ha disfrutado en su vida. Sus amigos, los de verdad, los de cañas y confidencias, le siguen también desde la grada. Mañana, cuenta, lo harán sus padres, que vienen a comprobar qué ha sido de su hijo el ingeniero "descarriado".

A estas alturas de show, el público todavía tienes ganas de saltar y se les reserva lo mejor: "Qué bien", "Pánico práctico" y, como colofón, y cerrando el círculo con la misma vibración explosiva y bailable del comienzo, la reciente "El baile".