Biffy Clyro: "Siempre hemos intentado ser una banda pop, pero no desechable"

Biffy Clyro: "Siempre hemos intentado ser una banda pop, pero no desechable"

La banda escocesa de rock alternativo Biffy Clyro, una de las de mayor éxito en el Reino Unido, llega a España para ofrecer dos multitudinarios conciertos, uno de ellos en Madrid, y presentar en vivo su séptimo disco de estudio, "Ellipsis", el cual califican como un "renacimiento" e inciden en su "orgullosa" mezcla de rock y pop.

"Siempre nos ha gustado el pop y es el tipo de banda que hemos intentado ser, no pop desechable, del que se hace para escalar en listas, sino como Weezer o Nirvana, grupos con una vena agresiva y, a la vez, aptitud para las melodías", afirma en una entrevista Ben Johnston, el batería de este grupo, que completan su hermano James y el vocalista Simon Neil.

Eran adolescentes cuando lanzaron su primer EP como Biffy Clyro, "Thekidswhopoptodaywillrocktomorrow" (2000), pero aseguran que aún se sienten "bendecidos y afortunados" por poder dedicarse a la música y consideran válida la premisa de este título, esto es, "que los críos que hoy escuchan pop harán rock mañana".

De hecho, pese a la contundencia de sus directos, gran parte de su éxito -o al menos del conocimiento popular- procede de una de sus escasas baladas, "Many of horror", que se viralizó aún más tras ser versionada en la versión británica del programa "Factor X".

"Siempre tenemos espacio en nuestros álbumes para este tipo de producciones más conmovedoras y nos gusta explorar otros estilos", defiende Johnston.

Sus canciones, explica a continuación, nacen normalmente a partir de la guitarra, algunas al piano, a partir del genio de Simon Neil. Desde fuera, se incide en que sus composiciones han ido perdiendo parte del carácter experimental de los inicios.

"Yo diría que están más enfocadas. Ya no intentamos meter diez ideas distintas en un mismo tema", contrapone el batería, que cree que ahora hacen "mejores" canciones y considera la noción de "éxito" como la posibilidad de hacer la música que "a uno le nace del corazón".

Hasta su cuarto disco de estudio, "Puzzle" (2007), número 2 en ventas en Reino Unido, no llegó su gran salto cuantitativo, una posición de fuerza que reafirmaron sus siguientes trabajos: "Only revolutions" (2009), "Opposites" (2013) y "Ellipsis" (2016).

Para la preparación de este último, el trío decidió tomarse un año alejados del radar de los medios. "No tocamos en ese tiempo, pero sí acudimos a festivales como público y eso fue muy importante para volver a sentirnos celosos con lo que hacían otras bandas y sedientos de escenarios".

"Es fácil quedarse estancado en viejas ideas en un séptimo disco, por eso era necesario el parón y por eso la portada del álbum representa un renacimiento", añade sobre la cubierta, con fondo blanco y el trío desnudo y encogido en posición fetal, "como una banda completamente renovada".

Grabado en Los Angeles, lejos de la lluviosa Escocia, "Ellipsis" se contagió en alguna medida de la vitalidad de la ciudad americana, como se aprecia especialmente en composiciones como "Howl", que habla del lado animal "o salvaje" de las personas y puede ser una de las piezas "más optimistamente pop" del disco.

Este se abre con "Wolves of winter" ("lobos de invierno en un reino sangriento", dice la letra). "Hemos estado viendo 'Juego de tronos'", bromea Johnston, que precisa a continuación que en realidad se inspiraron en documentales de Richard Attenborough y que representa una metáfora de la banda sobre "cómo proteger la tierra de los invasores".

"Antes de 'Ellipsis sentíamos que había gente que metía la nariz en nuestro proceso creativo; esta era nuestra manera de decirles que se mantuvieran apartados", explica.

En cuanto al auténtico origen del nombre de la banda, eso no se revelará "nunca", asegura el músico, que irrumpe en una carcajada, contento de mantener esa parcela de "misterio", algo "muy complicado en estos días".

Biffy Clyro, que esta misma semana ha estrado el deslumbrante videoclip del tema "Flammable", tocará el miércoles en el Sant Jordi Club de Barcelona y el jueves en el WiZink Center de Madrid.