Antonio Iturbe se adentra en la figura de Saint-Exupéry en "A cielo abierto"

Antonio Iturbe se adentra en la figura de Saint-Exupéry en "A cielo abierto"

El escritor y periodista Antonio Iturbe tardó cuatro años en escribir "A cielo abierto", Premio Biblioteca Breve 2017, una novela de aventuras pero con el componente de la "reflexión de la condición humana" en la que se adentra en la figura del piloto Antonie de Sant-Exupéry, autor de "El principito".

Ese célebre libro que Sant-Exupéry escribió como encargo de sus editores americanos en 1943 ha fascinado siempre a Iturbe, según ha reconocido hoy el autor en un encuentro con medios en un hangar de Cuatro Vientos rodeado de una docena de aviones de época.

Aunque el ganador del Premio Biblioteca Breve 2017 también ha reconocido que la fama de "El principito" ha llegado a "opacar" el resto de la producción literaria de Sant-Exupéry, protagonista de su nueva novela, que es, precisa, un "80 % de realidad y un 20 % de ficción".

"A cielo abierto" cuenta "las increíbles proezas" de tres grandes amigos que marcaron la historia de la aviación, en aquella Francia de los años 20 en la que esa tecnología era aún "efervescente".

Solo los mejores pilotos eran aceptados en Latécoère, y entre los elegidos estaban Jean Mermoz, Henri Guillaument y Antonie de Sant-Exupéry, tres heroicos amigos que abrirían las primeras líneas de reparto de correo en rutas inexploradas.

"Se jugaban la vida en cada vuelo y aún así lo hacían. Para ellos es un oficio que ejercen con mucha dedicación y mucho amor y sin mayores aspavientos", alaba Iturbe a aquellos primeros pilotos que se montaban en aviones casi primitivos y que "vivían muy intensamente" y que ahora son una "lección de valor".

Esas proezas son las que narra en "A cielo abierto", un libro que surge de su propia "impregnación" del mundo de la aviación y de su admiración a la obra y figura de Saint-Exupéry, de cuya producción ha destacado "Tierra de hombres", el "gran libro en el que cuenta sus historias de vuelo".

Para escribirla ha leído cosas "muy variadas", una "ensaladilla de lecturas" que van desde los libros de esa generación de pilotos hasta revistas monográficas francesas, pasando por las cartas personales de Saint-Exupéry, gracias a las cuales ha descubierto "muchos detalles de él", como que era "muy inseguro".

"Es sorprendente que alguien que es un aviador, con todas estas experiencias vividas, fuera tan frágil", explica Iturbe, añadiendo que en esas misivas, en las destinadas a su madre, el francés dejaba entrever una necesidad continúa de amor.

La muerte es otro de los temas que Saint-Exupéry desgranaba en sus anotaciones, aunque Iturbe recalca que no ha encontrado ninguna mención al suicidio, la principal tesis de su misteriosa muerte en 1944 en la Isla de Riou.

"No casa con su filosofía de vida" la tesis del suicidio, opina Iturbe, que cree que, teniendo en cuenta los avances de la aviación en 1944, tampoco es factible la idea de una avería del aparato.

Iturbe se decanta por la hipótesis de que el avión de Saint-Exupéry fue derribado en vuelo por un aeroplano alemán, según los datos que se barajan, porque en el fondo el francés era un "gran vitalista" pese a sufrir crisis por haber perdido a sus amigos.

"A cielo abierto", dice, es un libro de aventuras pero no de la "aventura por la aventura", sino que hace una "reflexión de la condición humana" planteándose qué le preocupaba a Saint-Exupéry.

"Creo que la enseñanza es que nuestro propio confort nos encarcela", concluye Iturbe.