"Sueños de un seductor", de Woody Allen, en escena

"Sueños de un seductor", de Woody Allen, en escena

Con la obra "Sueños de un seductor" Woody Allen llenó, durante dos años, el teatro en Broadway, después llegó la adaptación cinematográfica, protagonizada por los mismos actores, lo que le supuso su gran éxito internacional, y ahora esta comedia desemboca en los escenarios madrileños sin que le pese la edad.

Ramón Pasó, versiona y dirige la obra que llenó los teatros de Nueva York en 1969, y asegura que su elección "obedece a la más absoluta admiración" que siente hacia Woody Allen.

"Sueños de un seductor" es para su director la comedia romántica "llevada a la madurez. Te ríes más que con otras comedias y te emocionas más que con otros romances".

La función, que se subirá al Teatro Lara, tiene como título original "Play it again, Sam" ("Tócala otra vez, Sam"), la célebre frase que se asocia a la película "Casablanca" -pero que nunca se pronunció en la versión original-.

Con ella la intención es rendir un homenaje a los seductores del cine clásico y sobre todo al actor Humphrey Bogart, con el que está obsesionado el protagonista de la obra.

El actor César Camino da vida al antihéroe, un hombre neurótico, perdedor, hipocondríaco, cínico y judío, ha señalado Paso, al que abandona su mujer, con la excusa de que a su matrimonio le faltan risas y le sobran películas, completamente abatido recibe la ayuda de un amigo y su esposa, que intenta buscarle pareja, pero él se enamora de ella.

"Creo que nacer en 1976 y no tener a Woody Allen como referencia es muy complicado", argumenta Ramón Paso.