Los expertos relojeros que desde hace 16 años se encargan del mantenimiento del reloj de la Puerta del Sol de Madrid han supervisado con mimo la compleja maquinaria para que nada falle a medianoche de este martes 31 de diciembre, cuando toda España esté pendiente de sus campanadas para comer las tradicionales doce uvas.
Efe ha acompañado a uno de los relojeros de la compañía Losada, Jesús López-Terradas, hasta el interior de la torre de la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol -la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid-, que es en realidad la caja del reloj más famoso de España.
Tras acceder por una estrecha escalera de caracol, entre engranajes perfectamente limpios, el relojero ha garantizado que todo está listo para las campanadas y que ya está limpio y engrasado el mecanismo que cada Nochevieja hace descender La Bola del reloj.
El profesional de Relojería Losada ha asegurado que ellos trabajan "para que no haya ninguna anécdota".
"En definitiva para eso estamos aquí, para que todo el mundo se pueda comer sus uvas con tranquilidad", ha señalado el relojero, que ha reconocido unos nervios "relativos".
Lo que hay, ha precisado, es "tensión", porque "hay mucho follón de fondo" y siempre, en algún momento, se piensa: "Mira que como falle esto ahora, a ver qué hacemos".