La región invertirá 3,5 millones en tecnologías como sensores y vehículos conectados en su red de más de 2.500 kilómetros de carreteras.
La Comunidad de Madrid destinará 3,5 millones de euros a incorporar nuevas tecnologías en su red autonómica de carreteras, que supera los 2.500 kilómetros. El objetivo es probar sistemas de datos en tiempo real, sensores y vehículos conectados para mejorar la seguridad vial y reducir accidentes de tráfico.
El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, rubricó este martes un convenio con la Asociación Española de Carreteras para desarrollar proyectos piloto durante los próximos cuatro años. La iniciativa forma parte de la Estrategia de Seguridad Viaria 2024-2030 del Gobierno regional.
Rodrigo calificó el acuerdo como "pionero" y como un "hito" en experimentación y colaboración público-privada. Según el consejero, esta actuación puede tener un efecto tractor en otras comunidades autónomas y posicionar a Madrid como referente en movilidad segura e innovación tecnológica.
Los proyectos aplicarán tecnologías emergentes en tramos de carretera ya en servicio para evaluar su funcionamiento en condiciones reales. La Comunidad analizará el impacto en siniestralidad, comodidad de usuarios, durabilidad de las soluciones y rentabilidad económica.
Las pruebas se ejecutarán en circulación real y permitirán estudiar la utilidad de distintas herramientas para la gestión del tráfico y prevención de accidentes. Los ámbitos de análisis incluyen la anticipación ante situaciones de riesgo, la adaptación a incidencias y la mejora de la información disponible para conductores y gestores de carreteras.
Los proyectos utilizarán información de vehículos conectados, capaces de intercambiar datos en tiempo real con otros dispositivos. También se emplearán sensores y sistemas de monitorización para registrar variables como intensidad del tráfico, condiciones meteorológicas y estado de la vía.
Rodrigo ha enfatizado que antes de implantar nuevas medidas de forma generalizada es necesario comprobar su eficacia sobre el terreno. “Antes de implantar nuevas medidas de forma generalizada es necesario comprobar su funcionamiento en carretera y evaluar con datos si realmente ayudan a mejorar la seguridad”, ha indicado.
La Comunidad de Madrid aspira a que el conocimiento generado en estos proyectos sea replicable y escalable a otros puntos de la red autonómica e incluso a regiones próximas. El consejero ha subrayado que no se trata de una medida aislada ni de un anuncio puntual, sino de una inversión continuada, sostenida y exigente.
El Gobierno regional considera prioritario reforzar la seguridad en la red de carreteras ante el crecimiento del parque móvil. En la última década, el número de vehículos matriculados en la Comunidad de Madrid ha aumentado un 28%, alcanzando los 5,5 millones en 2025.
La iniciativa permitirá probar soluciones tecnológicas antes de extenderlas al conjunto de la red. El Ejecutivo autonómico pretende mejorar la capacidad de respuesta ante incidencias, anticipar riesgos y avanzar hacia una gestión viaria más eficiente, basada en datos y adaptada al aumento de la movilidad en la región.