La Consejería de Transportes, Movilidad e Infraestructuras ha comenzado ya el estudio geotécnico del suelo atravesado por la línea 7B de Metro, a su paso por Coslada y San Fernando de Henares, que analizará los movimientos del terreno y qué daños en viviendas y otras estructuras han sido originados por las obras y el funcionamiento de la línea.
El estudio, que fue licitado en enero por un plazo de seis meses y un importe de 635.000 euros, ha comenzado ya por la inspección de la calle de La Presa de San Fernando de Henares, han indicado a Efe fuentes de la Consejería de Transportes, Movilidad e Infraestructuras.
El estudio permitirá disponer de “la información correcta para actuar con la solución más adecuada, primero en las viviendas afectadas, si es el caso, y luego tanto en el túnel como en las estaciones de la línea de Metro, si fuera necesaria”, indican las mismas fuentes.
Entre otros, los trabajos del estudio incluirán el análisis de los movimientos del terreno antes y durante las obras, así como una vez puesta la línea en servicio; la realización de una nueva campaña geotécnica y un nuevo estudio geológico-geotécnico e hidrológico.
En función de los datos obtenidos, se hará un análisis de los daños en estructuras y su vinculación con la línea 7B, y posteriormente, en caso de ser necesario, se redactarán los proyectos de reparación de las viviendas, señala la Consejería de Transportes.