Los arrestados, todos de origen venezolano, están implicados en asaltos en viviendas y en apartamentos de alquiler vacacional que incluían retenciones, agresiones y transferencias de criptomonedas.
La Policía Nacional ha detenido a seis personas vinculadas al grupo venezolano Tren de Aragua por tres delitos de robo con violencia e intimidación en domicilios de Madrid, que incluyeron retención y agresiones a las víctimas mientras se apropiaban de efectivo, joyas y realizaban transferencias bancarias y de criptomonedas.
Las pesquisas arrancaron en agosto del año pasado tras conocer un asalto en una vivienda de una urbanización privada de San Sebastián de los Reyes, donde cinco atracadores armados retuvieron durante horas al inquilino y a su pareja, sustrayéndoles joyas, efectivo y criptomonedas por valor de unos 3 millones de euros.
Entre las víctimas figura el empresario conocido como 'CryptoSpain', al que le fueron sustraídas cerca de 1,3 millones de euros en criptomonedas, según han señalado fuentes próximas a la investigación.
La investigación permitió relacionar ese hecho con otros dos asaltos en apartamentos de alquiler vacacional en Madrid, donde los investigados llegaron a amordazar y maniatar a las víctimas para forzar la autorización de transferencias; en uno de los casos, un atracador disparó en la cara a una de las víctimas, causándole lesiones importantes.
A uno de los detenidos se le imputa, además, intento de homicidio, junto a los delitos de pertenencia a organización criminal, robo con violencia, detención ilegal, estafa y delitos contra la salud pública, han informado fuentes policiales.
Las víctimas —un español, un cubano, un letón y un francés— fueron seleccionadas por su solvencia económica, según las pesquisas, y los agresores les robaban el efectivo y les presionaban para que realizaran transferencias bancarias y de criptomonedas, ha explicado el inspector jefe Francisco González, responsable del Grupo 2 contra el Crimen Internacional de la Brigada Provincial de Policía Judicial.
El modus operandi consistía en vigilar a las personas con alto poder adquisitivo para conocer sus rutinas y, en el caso de turistas, concertar encuentros en apartamentos vacacionales simulando distintos motivos, según la investigación.
Durante los registros practicados en domicilios de Madrid, Murcia y en Camarma de Esteruelas se intervinieron material empleado en los robos, armas de fuego, elementos para ocultar el rostro, matrículas falsificadas, inhibidores de frecuencia, varios teléfonos móviles, unos 2.700 euros en efectivo y alrededor de 100 gramos de MDMA y ketamina.
Todos los detenidos son de origen venezolano, tienen entre 25 y 35 años y algunos, según la Policía, llevan residiendo en España aproximadamente seis años; la investigación apunta a que formaban una célula asentada en la región dedicada a los robos con violencia por encargo desde Sudamérica.