La Comunidad de Madrid contabilizó 6.982 apropiaciones indebidas de vehículos en 2025, lo que supone un incremento del 0,5 por ciento respecto al año anterior, según los datos oficiales publicados por el Ministerio del Interior. La región se sitúa como la segunda con mayor número de sustracciones, solo por detrás de Cataluña.
En el conjunto de España se registraron 33.032 robos de coches a lo largo del año, una media de 90 al día, con un ligero aumento del 0,2 por ciento en comparación con 2024. Aunque el crecimiento interanual es moderado, la evolución desde 2020 refleja una tendencia al alza más acusada: en cinco años las sustracciones han pasado de 25.387 a más de 33.000, lo que supone un incremento acumulado cercano al 30 por ciento.
Por comunidades autónomas, Cataluña lidera el ranking con 8.632 vehículos sustraídos, un 1 por ciento más que el año anterior. Andalucía ocupa el tercer lugar con 6.324 robos y un repunte del 4,3 por ciento.
Las provincias de Madrid y Barcelona concentran por sí solas 13.923 sustracciones, más del 42 por ciento del total nacional, lo que confirma el peso de las grandes áreas metropolitanas en este tipo de delitos.
Algunas provincias han registrado incrementos significativos. Sevilla alcanzó 2.080 robos, con un aumento del 20,6 por ciento, mientras que Álava experimentó la mayor subida porcentual del país, con un 64,2 por ciento más, aunque con un total de 110 vehículos sustraídos. También destacan los incrementos en Cáceres y Huesca.
En el lado contrario, Ávila, León y Teruel redujeron notablemente las cifras de sustracciones. Soria volvió a situarse como la provincia con menor incidencia, con seis vehículos robados en todo el año.
Desde el sector de la recuperación de vehículos advierten de que el robo de coches se ha consolidado como un fenómeno estructural. El director general de LoJack Iberia, José Ignacio Rubio, subraya que mantenerse por encima de las 33.000 sustracciones anuales evidencia que no se trata de un problema puntual.
Según apunta, la profesionalización de las redes organizadas obliga a reforzar las medidas tecnológicas tanto para disuadir como para facilitar la recuperación de los vehículos, incluso cuando han sido trasladados fuera del país.