La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal asentada en la Comunidad de Madrid que operaba como prestadora de servicios para el tráfico internacional de cocaína, utilizando un convoy de vehículos y armas de fuego para recoger la droga en Andalucía y trasladarla hasta dos naves industriales situadas en Alcobendas y Fuente del Saz. La denominada Operación Tocada se ha saldado con doce detenidos, ya en prisión provisional, y la incautación de 3.400 kilos de cocaína.
La magnitud del operativo da cuenta de la envergadura del entramado. Los agentes han practicado ocho registros en los que se han intervenido diez armas de fuego, siete de ellas reales y tres simuladas. Entre el arsenal destaca un subfusil automático con cargadores y munición, oculto en el falso techo de una nave industrial, así como dos armas de guerra. También se han incautado seis vehículos, dos de ellos caleteados para esconder la droga, y más de un millón de euros en efectivo.
Según ha informado la Policía, la organización no se limitaba al transporte de estupefacientes, sino que ofrecía una infraestructura completa al servicio del narcotráfico internacional. Utilizaban furgonetas de alquiler para dificultar el rastreo policial y operaban en dos naves industriales donde, bajo la apariencia de una actividad legal, almacenaban la sustancia y la manipulaban para dividirla en partidas destinadas a distintos clientes.
El uso de convoyes de vehículos y la presencia de armas de fuego evidencian el alto grado de profesionalización y la voluntad de proteger la mercancía frente a posibles asaltos o intervenciones. La droga era recogida en Andalucía y trasladada por carretera hasta la región madrileña, donde quedaba preparada para su posterior distribución.
La investigación se inició a comienzos de 2024 y continúa abierta. En julio de 2025 fue intervenido un camión procedente de España en una actuación coordinada con autoridades de Suecia, Polonia y Portugal, lo que permitió estrechar el cerco sobre la red.
En la fase de explotación del operativo participaron agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO), dada la peligrosidad de los investigados y la presencia de armamento de guerra. Los doce arrestados han pasado a disposición judicial y han ingresado en prisión acusados de pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas, blanqueo de capitales y delitos contra la salud pública.