Casi un centenar de 'manteros' y 'lateros' se han concentrado frente al Congreso de los Diputados para exigir la despenalización de la venta ambulante en la vía pública, una actividad que conlleva condenas de hasta dos años de cárcel, así como para denunciar las "agresiones policiales" a este colectivo.
Al grito de "Ningún ser humano es ilegal", los manifestantes, convocados por la asociación "Papeles por derecho", piden que el "top manta" salga del Código Penal y se convierta en una falta administrativa, pues consideran que las penas de cárcel son "absolutamente desproporcionadas".
Además, creen que penalizar esta actividad es "la pescadilla que se muerde la cola", ya que si los vendedores son detenidos tendrán antecedentes policiales y penales y les será imposible obtener un permiso de residencia y un contrato de trabajo.
"Y sin contrato, tienes que continuar vendiendo en la calle. Es el pez que se muerde la cola", ha señalado uno de los asistentes a la concentración.
Para que esta petición llegue a las instituciones, Unidos Podemos ha registrado esta mañana una proposición no de ley en el Congreso con el objetivo de que se debata por los diferentes grupos parlamentarios.
Entre los carteles que portaban los manifestantes se podían leer eslóganes como "Papeles para todos sin contrato" y "Sobrevivir no es un delito". Además, han escenificado una 'performance' de un "top manta".
Cuatro de los concentrados han leído un manifiesto en el que han indicado que llegaron a España en busca de una vida mejor y de un trabajo que les permitiera enviar dinero a sus familias, y que la "forma honesta" que han encontrado de hacerlo es vendiendo en la calle.
"Pero en la calle nos quitan la mercancía, nos ponen multas o nos detienen por no tener papeles", han señalado, para incidir que estas detenciones pueden terminar con un encierro en un CIE o con una condena de hasta dos años de cárcel.
Por otro lado, han denunciado que sufren "agresiones policiales de forma frecuente" y que no pueden denunciarlas por miedo. "¿No sería posible contar con dispositivos, oficinas o teléfonos especiales donde poder dar testimonio de los abusos que estamos sufriendo?", se han preguntado en el manifiesto.