Agentes de la Guardia Civil han detenido al arrendatario de la parcela en la que se ubica el macrovertedero ilegal de la Cañada Real que se incendió el pasado 27 de junio como presunto autor de delitos contra los recursos naturales y el medioambiente.
El detenido, de 53 años y que responde a las iniciales J.J.E.C., fue arrestado este lunes por agentes del Seprona, y que cobraba 20 euros de media por cada contenedor que vertía residuos en su parcela, por lo que pudo obtener un beneficio de hasta un millón de euros, ha informado el instituto armado.
Los residuos, que se almacenaban sin ninguna clase de media preventiva, eran depositados en el terreno que el detenido tenía alquilado en el madrileño Camino de la Leña, donde el 27 de junio comenzó un fuego que ocasionó una gran nube de humo y numerosas quejas de vecinos y administraciones de Rivas Vaciamadrid y Madrid.
De acuerdo con las mediciones del Samur-PC del Ayuntamiento de Madrid, el incendio provocó gases contaminantes que, en momentos puntuales presentaban elevada toxicidad en la zona del vertedero, si bien no alcanzaron zonas urbanas, donde en ningún momento se generó peligro.
Además, las inspecciones oculares realizadas y las muestras que se han tomado han revelado que el vertedero alberga residuos que al arder son tóxicos e incluso peligrosos, como dos bombonas de butano sin ninguna precaución.
La Guardia Civil estima que, en conjunto, se ha generado una situación de peligro que puede afectar gravemente a los recursos naturales y el medioambiente en un paraje que, además, se encuentra dentro del Parque Regional del Sureste de Madrid.
Desde 2013 la Guardia Civil y la Policía Municipal de Madrid han intervenido en más de 50 ocasiones por vertidos incontrolados realizados por el detenido, que acumula expedientes sancionadores de la Comunidad de Madrid por importe de más de 300.000 euros.