Estafaron 15 millones de euros a más de 150.000 autónomos haciéndose pasar por policías

Estafaron 15 millones de euros a más de 150.000 autónomos haciéndose pasar por policías

La Policía Nacional ha detenido en Elche (Alicante), Madrid y Barcelona a cincuenta y dos personas por estafar unos quince millones de euros a más de 150.000 autónomos y pequeños y medianos empresarios, a los que engañaron haciéndose pasar por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

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Según informa la Dirección General de la Policía, los arrestados ofrecían a sus víctimas publicar anuncios a bajo coste en revistas, principalmente de temática policial que en realidad no tenían distribución pública ni en centros oficiales.

Boletín horario Edición de las 14:00 Miércoles 23 de septiembre

La trama delictiva se valía de un complejo entramado compuesto por una treintena de páginas web y más de sesenta empresas para intentar ocultar su actividad real y blanquear los beneficios.

La operación ha culminado con la detención de cincuenta y dos personas, entre ellas el líder de la organización, tres abogados que presuntamente le asesoraban en temas de blanqueo de capitales y trabajadores del entramado.

La mayoría de las detenciones, cuarenta y nueve, se han practicado en Elche, a las que hay que sumar dos en Madrid y otra en Barcelona.

Los agentes han practicado ocho registros domiciliarios en Elche y se han incautado de cerca de 46.000 euros en efectivo, siete servidores, uno de los cuales se encontraba oculto en el falso techo de la sede de una empresa, treinta y un discos duros, entre otros dispositivos informáticos, tres coches y una motocicleta.

Además, han bloqueado inmuebles y cuentas bancarias de treinta y dos personas y empresas.

El líder de la organización llegó a utilizar como testaferros y responsables de sus empresas a personas de avanzada edad o en precaria situación personal y económica y sin cualificación, que desconocían su implicación y el alcance de los hechos.

La investigación, que comenzó hace dos años, se inició tras denuncias de afectados y publicaciones de particulares en foros, blogs y páginas web.

Las pesquisas permitieron reunir y analizar miles de datos sobre los integrantes de la organización así como su entramado societario y cuentas bancarias.

Se estima que el engaño habría podido alcanzar a unas 150.000 víctimas en toda España y forma parte de una planificación preconcebida que ha sido desarrollada, perfeccionada y especializada durante los últimos catorce años.

Los estafadores captaban principalmente a trabajadores y responsables de pequeñas y medianas empresas a los que ofrecían la inserción de anuncios en diferentes revistas.

Las publicaciones, tanto impresas como online, eran creadas y editadas al efecto y principalmente estaban relacionadas con la temática policial, y el coste por anunciarse era usualmente inferior a los cuatrocientos euros.

Los contenidos de estas revistas eran de baja calidad, poco elaborados o copiados de fuentes oficiales aunque en algunos casos incluían entrevistas y homenajes a funcionarios policiales que desconocían sus prácticas fraudulentas para generar mayor credibilidad.

Las publicaciones con los anuncios contratados serían supuestamente distribuidas en organismos e instituciones policiales aunque en realidad los ejemplares eran enviados únicamente a las víctimas, a quienes hacían creer así que la distribución era real.

Para la captación masiva de clientes utilizaban técnicas ilícitas como tele-operadores y otras autoritarias y coercitivas.

Los tele-operadores eran aleccionados por el cabecilla de la organización para contactar con las víctimas y solicitar "colaboraciones" para el anuncio en sus revistas y en muchos casos se presentaban o jugaban con la ambigüedad de pertenecer a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

La organización llegó a contar con una treintena de páginas web y más de cien números de teléfono de información, generalmente siempre en el ámbito y temática de carácter policial, lo cual dificultaba y ocultaba en gran medida el seguimiento de su actividad, al poder ser dadas de alta y baja de forma rápida y anónima.

Así creaban, modificaban y liquidaban las más de sesenta empresas que conformaban el entramado societario y que daban soporte a la organización.

El blanqueo del dinero obtenido de las actividades delictivas se perfeccionaba mediante el uso de sociedades interpuestas o pantalla, la falsificación de facturas y documentación pública.