La Comunidad de Madrid continúa avanzando en la modernización del Hospital Ramón y Cajal y de los centros sanitarios adscritos, con nuevas actuaciones centradas en el mantenimiento y conservación de las instalaciones eléctricas y de climatización. El Ejecutivo regional ha licitado un contrato por valor de 1.197.792,9 euros, con un plazo de ejecución de un año prorrogable, para garantizar el correcto funcionamiento de infraestructuras críticas y asegurar la continuidad del servicio sanitario.
Los trabajos abarcarán el conjunto del hospital y de los centros vinculados al mismo, como el Centro de Especialidades Pedro González Bueno, el Centro de Especialidades Emigrantes y los centros de salud mental de Hortaleza, San Blas y Barajas. El objetivo es actualizar los sistemas técnicos, asegurar las condiciones mínimas de habitabilidad y mantener el cumplimiento de la normativa vigente en materia de seguridad y eficiencia.
Desde el propio hospital se subraya que este tipo de actuaciones no responden únicamente a una mejora voluntaria, sino que constituyen una necesidad imperiosa. Un fallo eléctrico en un centro de estas características podría comprometer servicios esenciales como quirófanos, UCI o áreas críticas, poniendo en riesgo la vida de los pacientes y afectando de forma grave la operatividad asistencial.
Además de ser una exigencia técnica, se trata de una obligación legal destinada a salvaguardar la seguridad tanto de los pacientes como del personal sanitario, además de preservar el correcto funcionamiento de los equipos médicos indispensables para la atención continua.
Esta nueva fase de mantenimiento se suma a las obras de rehabilitación integral que ya se están ejecutando desde el pasado mes de abril en el Ramón y Cajal. Dichas obras, con una inversión de 14,3 millones de euros, están destinadas a renovar las fachadas y la envolvente del edificio principal, con mejoras energéticas y de aislamiento térmico. La actuación incluye la instalación de 2.236 ventanas y 60 kilómetros de placas de revestimiento, abarcando una superficie total de 43.000 metros cuadrados.
En el marco de este proyecto, se contemplan cuatro actuaciones diferenciadas. La primera se desarrolla en el edificio principal del hospital, donde se están sustituyendo las ventanas, mejorando la carpintería metálica y los cerramientos. La segunda afecta a las instalaciones situadas en el apeadero de Cercanías Renfe, donde se colocará un nuevo revestimiento metálico. La zona que da acceso a los andenes será tratada por Adif.
Una tercera actuación aborda la rehabilitación de las cubiertas del patio sur izquierdo del edificio central, mientras que la cuarta se centra en la remodelación de las marquesinas de la zona de consultas externas. Estas mejoras buscan no solo optimizar el rendimiento energético, sino también reforzar la seguridad estructural y la funcionalidad de uno de los hospitales de referencia del sistema público madrileño.