Los trabajadores del Centro de Transfusiones de la Comunidad de Madrid (CTCM) han rechazado una oferta del Servicio Madrileño de Salud (Sermas) en virtud de la cual se compromete a respetar todos los puestos de trabajo y reivindican que la donación de sangre "siga siendo 100 por 100 pública".
La plantilla inició este lunes un encierro, respaldado por los sindicatos CCOO, SATSE, UGT y CSIT-UP y una asociación de empleados del Centro, para que la Consejería de Sanidad deje sin efecto un convenio suscrito entre el Servicio Madrileño de Salud (Sermas) y Cruz Roja para que la ONG se haga cargo desde el próximo 1 de marzo de la colecta de sangre "a pie de calle", medida que los sindicatos consideran que "privatiza" parte del servicio y creen que pone en peligro 130 puestos de trabajo.
Según ha explicado Félix Bejarano, de CCOO, el director general de Recursos Humanos del Sermas, Armando Resino, se ha reunido con los representantes sindicales y ha asegurado que "no habrá despidos" y que los trabajadores que serán recolocados en la red sanitaria pública (18 este año y unos 40 el año que viene) lo harán con las mismas condiciones laborales.
La plantilla, reunida en asamblea, ha dicho 'no' "por unanimidad", según Bejarano, a la oferta de Resino y ha decidido seguir con el encierro hasta que no se derogue el convenio y la Consejería de Sanidad mantenga una donación "100 por 100 pública".
"El próximo 1 de marzo tres autobuses de la Comunidad de Madrid y una furgoneta serán cedidos a Cruz Roja, incluido su equipamiento", reza un comunicado.
Y añade: "El autobús de la Puerta del Sol, el más representativo del Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid , por orden de la consejería será el primero en dejarnos. La Comunidad pagará 67 euros por cada bolsa de sangre extraída en estos autobuses".
Los sindicatos han convocado para este sábado una concentración de apoyo a los trabajadores del Centro de Transfusiones en la Puerta del Sol, a las doce de la mañana, frente al autobús de las donaciones, y piden que se lleve una prenda roja.
CCOO pide al nuevo consejero de Sanidad, Javier Rodríguez, que renuncie al convenio con Cruz Roja ya que, según los sindicatos, supondrá "más gasto" para las arcas de la Administración regional.
La Comunidad de Madrid y Cruz Roja alcanzaron en diciembre pasado un acuerdo según el cual toda la sangre donada en la región será procesada y distribuida por el Centro de Transfusión de la Comunidad, mientras Cruz Roja se encargará de la colecta "a pie de calle".
"No hay ningún tipo de privatización ni nada que se le pueda parecer", aseguró entonces la viceconsejera de Sanidad, Patricia Flores, quien manifestó "el compromiso de recolocar a todos" los trabajadores, fijos e interinos, que actualmente trabajan en los autobuses de colecta que tiene la Comunidad.
"Es un acuerdo histórico", señaló Flores, ya que en Madrid existía "desde tiempo inmemorial una situación completamente anómala, con dos unidades", una dependiente del Servicio Madrileño de Salud (Sermas) y otra de Cruz Roja, en la captación, almacenamiento, procesamiento y distribución de sangre a los hospitales.