El 45% de los médicos madrileños encuestados respalda una huelga indefinida si no se negocia un Estatuto Marco propio para la profesión.
Una encuesta realizada por Amyts entre 2.253 médicos y facultativos durante dos semanas de mayo, mayoritariamente de la Comunidad de Madrid, revela que el 45% de los profesionales consultados apoya convocar una huelga indefinida tras el verano para exigir un Estatuto Marco propio que reconozca las singularidades de la profesión médica.
El sindicato mayoritario entre los médicos madrileños ha precisado que el estudio recoge principalmente respuestas de especialistas y facultativos en ejercicio en la región, aunque también cuenta con participación de otras comunidades autónomas que representan el 12,5% de la muestra.
Los resultados muestran un rechazo prácticamente unánime al borrador actual del Estatuto Marco, negociado entre el Ministerio de Sanidad y las organizaciones sindicales presentes en la mesa. Más del 90% de los encuestados lo califica como "insuficiente" y el 92% considera que no introduce mejoras significativas para la profesión médica y facultativa.
La insatisfacción se extiende también a la valoración de las administraciones implicadas. El 97% de los participantes juzga la gestión del Ministerio de Sanidad y de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid como deficiente o muy deficiente.
Ocho de cada diez encuestados estima que la ministra de Sanidad, Mónica García, debería dimitir por una gestión "muy deficiente". En el caso de la Consejería de Sanidad madrileña, dirigida por Fátima Matute, ese porcentaje desciende al 54%.
La encuesta constata además que el 94% de los participantes considera necesaria una negociación diferenciada y específica para médicos y facultativos. El colectivo demanda una mesa propia donde se aborden cuestiones esenciales del ejercicio profesional, como la jornada laboral, las guardias médicas y la organización del trabajo.
La huelga indefinida tras el verano emerge como la opción preferida por el 45% de los consultados para mantener la presión en favor de un Estatuto Marco propio. La disposición a movilizarse es mayoritaria: el 69% afirma que secundaría una huelga y el 61% participaría en concentraciones o manifestaciones.
Entre las medidas de presión con mayor respaldo destaca la retirada de la actividad extraordinaria voluntaria, conocida como peonadas. Esta iniciativa ya ha comenzado a implementarse en distintos servicios de la Comunidad de Madrid, con comunicaciones de cese de estas actividades a partir del 1 de junio.
Las peonadas son horas extraordinarias que los facultativos realizan fuera de su jornada ordinaria y que resultan relevantes para reducir listas de espera. Su retirada se ha convertido en una de las fórmulas de protesta con mayor impacto dentro del actual conflicto sanitario.
Otra iniciativa respaldada por los encuestados es la campaña “Ni un rato más”, que cuenta con el apoyo del 60% de los participantes, dispuestos a sumarse a esta medida de presión.
Pese al clima de conflicto, una parte significativa del colectivo mantiene expectativas de alcanzar una solución normativa. El 42% considera que en la próxima legislatura se logrará un Estatuto específico para la profesión médica, mientras que el 35% cree que todavía podría aprobarse en la actual.
Amyts sostiene que los datos confirman que el malestar de los médicos y facultativos sigue siendo "profundo y persistente". El sindicato considera imprescindible avanzar hacia un marco regulador propio que reconozca las particularidades del ejercicio de la medicina dentro del sistema sanitario.
La organización reclama a las administraciones que abandonen la actual falta de respuesta y abran una negociación real con los representantes del colectivo médico. Para Amyts, el conflicto no puede resolverse con medidas parciales, sino únicamente con un estatuto diferenciado que dé respuesta a las condiciones laborales, profesionales y asistenciales de los facultativos.