Habituado en los últimos tiempos a lidiar con los periodistas sobre cada guiño de la que incluso él ha llegado a calificar de "carrera electoral" de Madrid, el portavoz del Gobierno madrileño y número dos de Ignacio González, Salvador Victoria, se enfrenta este sábado a una carrera muy diferente: los más de 100 kilómetros de la ultramaratón Madrid-Segovia.
Abogado de formación y tuitero por convicción, Victoria (Madrid, 1968) afronta la Ultrafondo World Madrid-Segovia, su primera carrera de estas características, tras bajar de las cuatro horas -3 horas y 55 minutos- en la última maratón que disputó, hace unos meses, en Madrid, en la que logró su mejor marca y que corrió solo dos semanas después de la de París.
Visiblemente más delgado que al inicio de su etapa política -en su equipo bromean con que se le está quedando 'tipito de torero' y él con que en los últimos tiempos ha tenido que renovar el armario-, el portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid se echará a la calle con el objetivo de alcanzar Segovia en su estreno como ultrafondista.
Pero reconoce que solo un tercio de los que encaran su primera prueba de estas características consigue alcanzar la Meta y una gran preocupación más allá de ser capaz de dosificar el esfuerzo de realizar dos maratones y media seguidas por caminos y fincas: no perderse.
Porque la última gran bajada, que muchos harán de noche, atraviesa sendas y fincas en las que no es complicado perderse y que los corredores deberán escudriñar con los pequeños focos que llevarán en la frente, explica Victoria.
La quinta carrera de ultrafondo Madrid-Segovia parte este sábado de la plaza de Castilla de Madrid con una única regla: el millar de corredores inscritos tiene 24 horas para completar un recorrido que discurre en su mayor parte por antiguas vías pecuarias -65 kilómetros- con un desnivel entre la ciudad de Madrid y el mayor pico de la carrera que llega a alcanzar casi los 1.500 metros.
Los corredores atravesarán los municipios de Tres Cantos, Colmenar Viejo, Manzanares el Real, Mataelpino, Becerril de la Sierra, Navacerrada y Cercedilla hasta completar los 100 kilómetros en la ciudad de Segovia el domingo 21.
Con el aliciente de cruzar tres parques naturales, entre ellos el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, y tramos del Camino de Santiago a su paso por la Comunidad de Madrid.
De costumbres frugales a la mesa y al que se puede ver a la zarrera a golpe de zapatillas a la hora de comer, Victoria bromea con la "parada especial" que los corredores podrán hacer en Cercedilla, a las puertas del parque nacional, donde se ofrecerá paella a los ultrafondistas para afrontar el tramo más empinado de la carrera.
Será la gran parada de la prueba y el punto más probable donde abandonarán los que lleguen con menos fuerzas: "El problema de parar es que, si te pasas, las piernas comienzan a agarrotarse", explica el portavoz de la Comunidad de Madrid, que defiende la combinación de naturaleza, deporte y ocio saludable que supone este reto.
Hace unos meses, Victoria comentaba divertido que algunos le decían que no sería capaz de completar las maratones de París y Madrid, dos carreras de fondo en tres semanas, y que debía escoger una de ellas.
Lo consiguió, pero "lo del sábado" -y, en su caso, más que probablemente, el domingo-, como él mismo reconoce con una sonrisa a medio esbozar mientras enseña en su teléfono el perfil del recorrido, son palabras mayores.