López (Podemos) reprocha que le comunicaran su destitución por sorpresa y sin diálogo

López (Podemos) reprocha que le comunicaran su destitución por sorpresa y sin diálogo

El ya exportavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid José Manuel López, destituido ayer por la dirección de la formación morada en la Comunidad, apuesta por un partido que "haga de la diferencia una fortaleza y no un desafío, donde la pluralidad sea un valor y no un problema, donde no es todo o nada, del estás conmigo o contra mí".

Así lo manifiesta hoy en Telegram López, quien añade que cree en un Podemos "donde la unidad venga del entendimiento y no del alineamiento, donde la unidad no implique uniformidad, donde la cultura sea de cooperación y no de competencia, donde se cuide a las personas y hay diálogo".

Reprocha que le comunicaran su destitución "diez minutos antes de una reunión, sin diálogo y en vísperas de Navidad".

Recuerda que en el partido se ha abierto un debate "necesario" que empezó con la consulta sobre las normas de la Asamblea ciudadana que se celebrará en febrero.

"Los resultados de la consulta interna mostraron que Podemos es muy plural, que hay dos almas que tienen que entenderse, que no son incompatibles, sino complementarias y que juntas ensanchan el proyecto; que hay que hacer un esfuerzo de integración y que necesitamos una cultura de entendimiento", defiende.

Y agrega: "Eso escuché decir a nuestro secretario general, Pablo Iglesias; eso escuché decir a casi todo el mundo. Sin embargo con un tic de vieja política algunos compañeros y compañeras lo que entendieron es que era el momento de ocupar espacios y de anteponer negociaciones entre grupos a la voluntad de los simpatizantes en las primarias; de tomar posiciones. Quien sale mal parado en la consulta pide acelerar los acuerdos que tenían firmados antes de los procesos internos".

López dice no sentirse "nada orgulloso" de ese tic, pero sí del trabajo que desarrolla Podemos en El País y en los "municipios del cambio".

"Por eso creo que este Podemos merece la pena y no es momento de abandonar, sino de trabajar porque sea el proyecto que pedimos en las plazas", considera.

Tras señalar que está "tranquilo", aunque "un poco preocupado, decepcionado y enfadado", López asegura no estar "cansado" porque "lo que toca ahora no es abatirse sino activarse".

"Hoy no es el día de darse de baja, sino el de darse de alta", concluye.