Galápagos de Florida, mapaches, cotorras argentinas o peces invasores figuran entre los animales extraídos del medio natural por el Gobierno regional.
La Comunidad de Madrid retiró en 2025 un total de 4.012 especies exóticas invasoras del medio natural con el objetivo de preservar la biodiversidad regional y reducir su impacto ambiental, económico y sanitario.
El incremento de estos animales se ha detectado en los últimos años tanto en ecosistemas acuáticos como terrestres, lo que ha obligado a reforzar los dispositivos de control y gestión ambiental para proteger los hábitats locales.
Para ello, la Patrulla Fauna y técnicos de medio ambiente llevan a cabo intervenciones destinadas a extraer del ecosistema a los ejemplares con mayor presencia, muchos de ellos introducidos debido al comercio de animales exóticos o a la tenencia irresponsable por parte de particulares.
Tras su captura, los animales son trasladados al Centro de Recuperación de Animales Silvestres Félix Rodríguez de la Fuente (CRAS), ubicado en Tres Cantos, donde los veterinarios se encargan de su atención y cuidado.
Durante el último año, los profesionales trasladaron a estas instalaciones 253 galápagos americanos o de Florida, 118 cotorras argentinas, 83 galápagos peninsulares, 84 mapaches y 61 ejemplares de ganso del Nilo, especies que generan un notable impacto ecológico al competir con la fauna autóctona por alimento y espacio.
Además, también se retiraron del medio natural 41 galápagos de vientre rojo, 6 visones americanos, 6 cerdos vietnamitas, 15 tortugas chinas de tres crestas y diversas especies de peces invasores como 105 carpas, 418 percas sol, 1.773 parvas o 1.208 alburnos.
Entre los animales recuperados también figuran tortugas chinas de cuello rayado, galápagos jeroglíficos, culebras del maíz, cangrejos chinos, pitones reales o erizos pigmeos africanos, muchos de ellos procedentes de abandonos o liberaciones intencionadas.
Estas especies suelen adaptarse con facilidad al nuevo entorno, provocando desequilibrios ecológicos y alteraciones en los ecosistemas, por lo que el Gobierno regional recuerda que está prohibida su liberación en el medio natural, una práctica que puede conllevar sanciones.