La Comunidad de Madrid ha concedido 1.400 autorizaciones de caza excepcionales durante la última temporada para controlar la sobrepoblación de especies silvestres y reducir su impacto en la agricultura, la ganadería y la seguridad vial.
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha destacado que estas medidas han permitido actuar sobre especies como conejos, jabalíes y palomas, cuya presencia excesiva puede provocar daños en cultivos, transmisión de enfermedades al ganado y accidentes de tráfico.
Las actuaciones se han llevado a cabo tanto en cotos como en terrenos libres, incluyendo zonas urbanas, carreteras, vías férreas y entornos agrícolas.
El mayor número de capturas corresponde a conejos, con cerca de 500.000 ejemplares en 2025, seguidos de las palomas, con 250.000, y los jabalíes, con 9.000, en el marco de la emergencia cinegética declarada en varias zonas de la región.
También se han autorizado controles sobre corzos, ciervos y urracas, en este último caso por su impacto sobre otras especies protegidas.
La emergencia cinegética para el control del jabalí se mantendrá hasta 2030 con el objetivo de reducir accidentes y daños en infraestructuras y explotaciones agrarias.
En paralelo, la Comunidad trabaja en una futura Ley de Caza y Pesca que unificará la normativa actual y regulará aspectos como especies, periodos y modalidades.
Madrid cuenta con 575.000 hectáreas destinadas a la caza, lo que supone el 72% de su superficie, además de tramos regulados en 29 ríos.
Novillo ha defendido que el objetivo es compatibilizar la conservación de los recursos naturales con el desarrollo de actividades tradicionales vinculadas al sector.