La Comunidad de Madrid recaudó 5 millones de euros en los primeros veinte días de vigencia de la tasa de un euro por receta, cuya aplicación suspendió este martes de forma cautelar el Tribunal Constitucional tras un recurso del Gobierno central.
Así lo ha explicado este miércoles el jefe del Ejecutivo autonómico, Ignacio González, quien no ha aclarado si el Gobierno regional va a devolver a los pacientes los ingresos procedentes de esta tasa.
Sobre esta cuestión, se ha preguntado quién compensaría al Ejecutivo regional en el caso de que el Tribunal Constitucional le dé finalmente la razón sobre la implantación de la tasa.
El consejero madrileño de Presidencia y Justicia, Salvador Victoria, ha negado que el Gobierno regional haya cometido una imprudencia al poner en marcha el euro por receta y ha avisado que los 83 millones que dejará de ingresar la Comunidad por la suspensión de la medida deberán compensarse "de otra manera".
"El Gobierno adoptó una medida que defendemos en el ámbito de competencias de la Comunidad", ha justificado. Victoria ha insistido en que no se trata de una tasa en el precio del medicamento, sino de un acto administrativo que presta la Comunidad y que en ningún caso es una medida "recaudatoria".
No obstante, ha admitido que la región dejará de ingresar este año 83 millones de euros -cantidad que tenía previsto recaudar con esta tasa-, por lo que la suspensión de la medida "supone un quebranto a las arcas regionales" que habrá que "reequilibrar" para poder cumplir con el objetivo de déficit impuesto por el Estado. "Lo tenemos que compensar de otras maneras", ha avisado.
Victoria ha dasegurado que desconoce cuánto dinero ha costado poner en marcha la medida -que ha estado en vigor menos de un mes, desde el 1 de enero-, pero ha afirmado que no ha sido grande, ya que se ha contado con la colaboración de las farmacias.
El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, ha asegurado que la Consejería de Hacienda y el conjunto del Gobierno regional deberán analizar la situación para ajustar los presupuestos regionales después que el Tribunal Constitucional haya suspendido la tasa del euro por receta.
En este sentido, Lasquetty ha reiterado que la adopción del cobro de un euro por receta deriva de una situación económica "muy complicada" vinculada a la financiación autonómica, que ha destinado una menor partida a Madrid y a la vez exige cumplir con los topes de déficit público.
Lasquetty ha contestado, tras preguntas de los periodistas, que las medidas que debe tomar ahora la Comunidad de Madrid no son cuestión de "planes a ni de planes b", sino una cuestión de adaptarse a la bajada de la financiación y el cumplimiento del tope de déficit.