La Comunidad de Madrid realizará a lo largo de este año un total de 14 planes renove para favorecer el ahorro y la eficiencia energética, reducir la contaminación atmosférica y mejorar la seguridad de las instalaciones, facilitando el cambio de aparatos antiguos y su sustitución por otros nuevos más seguros.
El consejero de Economía y Hacienda, Enrique Ossorio, ha participado en una jornada informativa sobre "Los Planes Renove en Comunidades de Propietarios", donde ha destacado el "importante impulso" a la rehabilitación energética de edificios que ha supuesto el desarrollo de los diferentes Planes Renove de la región y el "importante potencial de ahorro que existe en el sector residencial, sobre todo en el caso de los edificios más antiguos".
Y como ejemplo, ha recordado que se considera que un edificio construido después de 2006 -cuando se aprobó el nuevo Código Técnico de la Edificación- consume de media un 40% menos de energía que el edificio medio estándar anterior; y uno construido después de 2013, hasta un 60% menos.
De hecho, de los más de 252.000 certificados energéticos de edificios tramitados en la Dirección General de Industria desde junio de 2013, más del 79% tienen calificaciones muy bajas, entre E y G, y sólo cerca del 21% están entre A y D.
Además, en el caso de las comunidades de propietarios, la calefacción y el agua caliente sanitaria pueden suponer más del 60% de los gastos comunes, que pueden reducirse mediante instalaciones eficientes y mediante la medición individual de los consumos, ya que en esos casos los vecinos suelen poner más cuidado al consumir.
La mayor parte de los planes renove puestos en marcha son aplicables a las comunidades de propietarios, y los últimos que se han lanzado son el de Instalaciones Eléctricas Comunes, Alumbrado de Emergencia, Instalación de Detectores de Presencia, y el Plan Renove de Iluminación en Edificios.
Con la implantación de las medidas que plantean los Planes Renove se ha comprobado que la evolución de la intensidad energética ha sido muy favorable en los últimos años, y especialmente desde el desarrollo del Plan Energético de la Comunidad de Madrid en 2004.
En ese periodo la mejora de la intensidad energética ha sido de un 16%, lo que quiere decir que los madrileños consumen de media un 16% menos para la misma actividad.
Ossorio ha resaltado además el hecho de que estos planes renove contribuyen también a la creación de empleo en los sectores implicados.