La fundación italiana Sandretto Re Rebaudengo falló en su primer intento de abrir una sede en Madrid, pero no ha renunciado a su objetivo y en su negociación con el Consistorio ha mostrado interés por un polémico inmueble: el edificio de la calle Gobernador okupado por La Ingobernable hasta el pasado mes de noviembre.
Esta fundación, radicada en Turín, no logró establecerse como estaba previsto en la nave 9 de Matadero, cuyo uso le cedió durante 50 años la exalcaldesa Manuela Carmena en 2017 -una cesión ahora extinguida- y negocia con el nuevo equipo de José Luis Martínez-Almeida una nueva ubicación.
La Fundación ha aludido al edificio situado en el Paseo del Prado, según ha adelantado este miércoles El Mundo y han confirmado fuentes municipales.
"Es una de las opciones por las que han mostrado interés", reconocen desde el área de Cultura, Turismo y Deportes, que encabeza la concejal del PP, Andrea Levy.
El Gobierno de PP y Cs en la capital señala además que "es un edificio con una ubicación privilegiada", aunque recalcan que "el Ayuntamiento aún no ha decidido su uso final" y que "no se le busca ocupante" puesto que "no se ha decidido uso y la idea es que al menos parte de él pueda destinarse a equipamientos" para el Distrito Centro.
La capital recuperó el inmueble para el patrimonio municipal el pasado 13 de noviembre, tras desalojar a La Ingobernable, el colectivo que lo okupó durante dos años con el objetivo de abrir un espacio cultural y de encuentro en el centro y luchar contra la especulación.
Y es que antes de que PP y Cs expulsasen a sus ocupantes, el equipo de Manuela Carmena abonó 1,4 millones de euros a la Fundación Ambasz, para recuperar este edificio, que la exalcaldesa Ana Botella (PP) cedió en 2015 de forma gratuita para que lo derruyesen y edificasen en su lugar un museo de arquitectura. Los trabajos nunca se iniciaron.
Una nueva Fundación, que cuenta con artistas de las últimas décadas como Murizio Cattelan, Damien Hirst, Cindy Sherman, Carsten Höller, Doug Aitken, Charles Ray, Anish Kapoor, pone el foco ahora en este inmueble, cuya protección rebajó el PP y recuperó Ahora Madrid con el apoyo del PSOE.
Sandretto Re Rebaudengo está dispuesta a buscar un edificio alternativo, con un tamaño menor a la nave 9 de Matadero cedida por Manuela Carmena, en una operación que recibió críticas al ser comparada precisamente con la cesión hecha por el PP a Ambasz.
Carmena firmó la cesión de esta nave de más de 6.300 metros cuadrados en septiembre de 2017, con intención de que los fondos de artistas contemporáneos se pudiesen exhibir en 2019, tras adecuar el espacio con obras por valor de 7 millones de euros que no se han llegado a acometer.
Sin embargo, el convenio de cesión quedó extinguido al excederse el plazo fijado, de 24 meses, para acometer dichos trabajos, en un espacio que Sandretto Re Rebaudengo ha rechazado al contar con columnas protegidas que no se pueden remover.