Cabinas literarias llegan a Vallecas para escuchar poesía con teléfonos antiguos

Cabinas literarias llegan a Vallecas para escuchar poesía con teléfonos antiguos

La iniciativa gratuita permitirá oír versos de grandes autores dentro de la Feria del Libro del distrito

Tres cabinas de teléfono al estilo londinense se instalarán el próximo 23 de mayo en Puente de Vallecas para convertir la calle en un espacio donde los vecinos podrán escuchar poemas y textos de Federico García Lorca, Antonio Machado, Gloria Fuertes, Lope de Vega, Miguel Hernández, Sor Juana Inés de la Cruz, Emily Dickinson y William Shakespeare, además de fragmentos del Quijote o de la obra de María Moliner.

La propuesta forma parte de la programación de la Feria del Libro de Vallecas y del programa municipal 21 Distritos. Busca ofrecer una experiencia íntima a través de la literatura dentro de estas cabinas rojas, donde los textos se escuchan en un entorno aislado, como si fueran susurrados al oído.

La actividad será gratuita hasta completar aforo y está recomendada para mayores de 10 años. Según el actor Chema Pizarro, responsable del proyecto, resulta especialmente atractiva para jóvenes de entre 12 y 13 años, etapa en la que pueden conectar profundamente con la experiencia.

Las cabinas, fabricadas en madera y montadas en apenas 70 minutos, se instalarán a las 18 horas en el Bulevar Peña Gorbea. Cierran así un itinerario cultural iniciado el pasado 22 de marzo en el mismo distrito dentro del programa 21 Distritos del Ayuntamiento de Madrid.

Cada cabina cuenta con un teléfono de disco mediante el cual el visitante marca uno de los diez textos disponibles y escucha una locución de aproximadamente un minuto. Cada número corresponde a un poema o fragmento, identificado en un panel junto al nombre del intérprete, con voces de actores como Pedro Casablanc, Rafael Álvarez 'El Brujo' o Pilar Amorós.

La experiencia suele generar sorpresa y emoción. El acceso es individual y el aislamiento dentro de la cabina intensifica la conexión con los textos. Cada cabina cuenta además con la presencia de un actor que actúa como guía, orientando al público en su uso.

El proyecto pone el foco en la interacción con la tecnología, utilizando teléfonos de disco tradicionales que contrastan con los dispositivos actuales. Esto genera situaciones curiosas entre los participantes.

La iniciativa nació a partir de una idea de Juanma Holguera, impulsor de la compañía, que previamente había desarrollado una instalación con audios sobre violencia vicaria. La inspiración en las cabinas londinenses dio lugar a este formato que acerca la literatura a la calle de una forma inesperada.