Rivera de la Cruz califica de "miseria moral" las ventas de ladrillos del monumento del 11M

Rivera de la Cruz califica de "miseria moral" las ventas de ladrillos del monumento del 11M

La concejala de Más Madrid en el Ayuntamiento de Madrid, Pilar Sánchez, ha condenado el "trapicheo" y la "venta por Wallapop por hasta 500 euros" de los ladrillos de vidrio del desmontado monumento del 11M. Sánchez ha acusado a la delegada de Cultura, Marta Rivera de la Cruz, de no escuchar a las víctimas, lo que ha permitido esta "mercantilización del dolor". Rivera de la Cruz ha respondido calificando de "miseria moral" las acciones de aquellos que han vendido los ladrillos, aunque ha señalado que solo se han detectado ocho ventas.

Durante la comisión de Cultura, Turismo y Deporte, celebrada tras un minuto de silencio por la escritora Roberta Marrero y la periodista Victoria Prego, Sánchez criticó a Rivera de la Cruz por no atender las recomendaciones de las asociaciones de víctimas. Según Sánchez, esta falta de escucha ha resultado en la venta de los ladrillos, eliminando su valor memorial y convirtiéndolos en un objeto de comercio, justo lo que las víctimas habían advertido que podría suceder.

Sánchez explicó que las víctimas habían propuesto conservar los vidrios para erigir un nuevo monumento, una sugerencia que el Ayuntamiento no adoptó. Añadió que los vidrios desmontados deberían haberse distribuido primero entre las víctimas de forma ordenada y con plazos establecidos, en lugar de hacerlo en un solo día con largas colas.

En respuesta, Marta Rivera de la Cruz afirmó que sí se habló con las asociaciones de víctimas, aunque admitió que no todas las personas estaban de acuerdo con la propuesta. Destacó que algunas asociaciones elogiaron la iniciativa y el respeto con el que se llevó a cabo. Reconoció que de las 5.000 piezas distribuidas, unas ocho habían aparecido en Wallapop, pero subrayó que no puede controlar las acciones de quienes deciden venderlas. Rivera de la Cruz también cuestionó que alguien pagara 500 euros por algo que se había regalado días antes.

Rivera de la Cruz compartió testimonios de personas que recogieron los ladrillos, desde la madre de una víctima hasta familias que querían explicar a sus hijos el significado del 11M. Argumentó que estas personas cuidarán mejor los ladrillos que si se hubieran mantenido en el monumento.

Respecto a la propuesta de construir un nuevo monumento con los ladrillos, Rivera de la Cruz la ha puesto en duda debido a posibles conflictos con las leyes de propiedad intelectual, ya que las piezas fueron utilizadas para un monumento específico. Insistió en que se contactó con las asociaciones de víctimas, ofreciendo las piezas a todas ellas, y que dos asociaciones rechazaron la oferta porque no estaban de acuerdo con la manera en que se estaba realizando el proceso.