El Ayuntamiento de Madrid está en proceso de negociación para estabilizar a los trabajadores de las piscinas municipales, pidiendo su comprensión respecto a los servicios mínimos decretados debido a la ola de calor que afecta a la ciudad.
El alcalde José Luis Martínez-Almeida, en declaraciones realizadas desde una escuela infantil en Tetuán, informó que el Consistorio está abordando la estabilización para solucionar los problemas de interinidad. "Estamos en plena negociación y hemos establecido unos servicios mínimos que consideran la actual situación climática. Los trabajadores de las piscinas municipales deben entender que estos servicios mínimos son esenciales, no solo por el uso recreativo de las piscinas, sino para combatir la ola de calor que estamos viviendo", afirmó el alcalde.
El comité de huelga de los trabajadores de piscinas municipales ha criticado en un comunicado los servicios mínimos impuestos por el Ayuntamiento, calificándolos de "abusivos" y acusando al Consistorio de vulnerar el derecho a huelga.
"En una ciudad como Madrid, con 3.460.000 habitantes, durante el verano de 2024 solo hay abiertas 20 piscinas públicas municipales de verano, y no todo el tiempo. Cinco distritos de los 21 de la ciudad no tienen ninguna piscina pública. Esto significa que hay una piscina por cada 170.000 habitantes, el ratio más bajo de toda España", reprochó el comité.
El comunicado considera "ridícula" la oferta de 37.000 plazas diarias en las piscinas de verano para 2024, lo que implica que solo el 1,1% de la población madrileña puede acceder a este servicio, mientras que el 99% no tiene ninguna plaza disponible para aliviar el calor.
Los trabajadores, que han iniciado una huelga de dos días, denuncian que se producirán 400 despidos al final del verano, contradiciendo el objetivo de "estabilización de empleo temporal" y como consecuencia de la alta temporalidad denunciada por la UE (70%).
El comité critica la "paradoja" de que durante los días de huelga, las instalaciones funcionarán al 100%, mientras que el resto de la temporada de verano "les es imposible por falta de personal".
El Ayuntamiento, liderado por Martínez-Almeida, busca estabilizar el empleo de los trabajadores de las piscinas municipales, abordando los problemas de interinidad que han afectado al sector. Sin embargo, las críticas de los trabajadores señalan que las medidas propuestas no son suficientes y que los servicios mínimos impuestos dificultan su derecho a huelga.
El Consistorio defiende la necesidad de mantener las piscinas abiertas y operativas durante la ola de calor para garantizar un espacio donde los ciudadanos puedan combatir las altas temperaturas. Por su parte, los trabajadores insisten en la necesidad de mejorar las condiciones laborales y de garantizar la estabilidad del empleo sin recurrir a despidos masivos al finalizar la temporada.