Una veintena de profesionales de los túneles de Madrid Calle 30 se ha concentrado en la plaza de la Villa para exigir a Emesa -socio privado poseedor de un 20 % de la entidad- que cumpla los pliegos técnicos del contrato y les reconozca la categoría de personal de emergencias.
Estos trabajadores asegura que llevan 11 años cubriendo de forma "encubierta" las funciones de emergencias pese a que su categoría laboral es la de oficiales de primera de construcción.
En este período han hecho 5.000 intervenciones en accidentes de tráfico, incendios o infartos dentro de los túneles de la M-30, según ha detallado uno de estos profesionales durante esta concentración, que ha coincidido con una nueva sesión de la comisión de investigación municipal sobre la sociedad mixta.
Además, denuncian que la Empresa de Mantenimiento y Explotación S.A. (Emesa) no cumple con la necesidad de tener cuatro bomberos por base ya que hay tres profesionales y tampoco con la necesidad de que haya cuatro bases en la boca de los túneles, ya que aunque existen una de ellas se usa para trabajos de mantenimiento.
Las deficiencias de personal y también de medios ponen "en riesgo la seguridad de los usuarios" en opinión de estos profesionales.
Estos trabajadores negocian con Emesa un nuevo acuerdo después de que el antiguo caducase y acusan a esta UTE de Ferrovial y Dragados de querer "parchearlo" y negarse a debatir sus reivindicaciones.
Ante la falta de personal, Emesa subcontrata a las empresas que forman su UTE, "se subcontrata a sí misma", denuncia un portavoz de los trabajadores.
En este proceso, el Ayuntamiento de Madrid, poseedor del 80 % restante de la sociedad mixta Madrid Calle 30, está mediando para que se cumplan los pliegos técnicos y sufren perjuicios por estas subcontrataciones, indican los trabajadores.
El Ayuntamiento señala por su parte la importancia de sentarse a dialogar y escuchar las reivindicaciones y consideran "importantes" las condiciones laborales.
A mayores garantías mejor asegurado estará el servicio de la infraestructura, indican a fuentes municipales, que recuerdan que estas condiciones dependen de Emesa.
La concentración celebrada por los trabajadores de Emesa ha coincidido con la quinta sesión de la comisión municipal de investigación sobre Madrid Calle 30, que investiga los posibles perjuicios a las cuentas municipales de este modelo de gestión.