La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha anunciado en su discurso en el debate sobre el estado de la ciudad la puesta en marcha este año de un Plan de Adecuación Integral de la Plaza Mayor que comenzará con una primera fase en la que se invertirán más de 3 millones de euros.
Ana Botella ha indicado que esa primera fase se centrará en una actuación global de rehabilitación y estará terminada en el primer semestre de 2015 y ha asegurado que el Ayuntamiento trabajará de acuerdo con los propietarios de los espacios privados de esta plaza, a la que hizo aún más famosa con su muy celebrada invitación a tomar allí un "relaxing CUP of café con leche".
Fuentes municipales han informado después de que el Plan de Mejora y Adecuación de la plaza Mayor aumentará además la seguridad de este espacio con una mejor iluminación e incorporará pinturas en las bóvedas de los soportales.
La primera fase tendrá un presupuesto de 3.150.000 euros y será la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS) la encargada de redactar el proyecto y revisar las obras.
Son actuaciones cuyo objetivo es acabar con las humedades, reparando cubiertas, canalones y cornisas y revocando y limpiando las fachadas.
Se van a pintar las barandillas, fraileros y balcones; reparar, sanear y proteger las pilastras y los elementos pétreos afectados actualmente por la humedad y la corrosión; sustituir las losas y adoquines en mal estado del pavimento central, y reordenar o eliminar los cables que invaden los soportales.
También se van a sustituir los toldos y a reparar el pavimento de los soportales para evitar las filtraciones a pilastras y sótanos.
El paquete de medidas se complementa con la sustitución de bombillas y lámparas en los faroles por alumbrado de alta eficiencia, así como la instalación de una nueva línea de alumbrado en los soportales, accesos a la plaza y bóvedas, que incidirán en la mejora de la seguridad de toda la zona.
Finalmente se va crear una infraestructura subterránea para servicios con el fin de centralizar todas las instalaciones existentes, y minimizar así el impacto en el entorno de la plaza.
Después habrá otra fase, cuyo comienzo está previsto en el primer semestre de 2015, que supondrá la instalación de iluminación monumental para resaltar el valor de elementos arquitectónicos como las casas de la Panadería y Carnicería y la conversión de los soportales en lo que el Ayuntamiento ha calificado como un auténtico museo al aire libre.
La intención del Gobierno de Ana Botella es concitar el consenso de la Comisión Local de Patrimonio Histórico de Madrid y de la Academia de Bellas Artes, para invitar a importantes artistas plásticos a que utilicen las bóvedas de dichos soportales como lienzos inspirados en el cuarto centenario de la Plaza y en los hechos históricos asociados a la misma.
La última fase de las obras, muy cerca ya de la celebración de los 400 años de existencia a la plaza, contempla la renovación del pavimento y la reordenación del mobiliario y usos, que se instaló en la década de los sesenta y que hoy plantea algunas deficiencias.