No pocos se habrán preguntado, tras el éxito de la campaña de San Isidro con mujeres ilustradas por Mercedes DeBellard, cuál es el destino de las banderolas y carteles con los que el Ayuntamiento de Madrid promociona sus actividades.
Se reciclan y ahora se pueden comprar en forma de bolsos y monederos.
Desde hace menos de un mes, una gama de productos reciclados con cuatro estilos de bolsos (bandoleras o 'shopping' por ejemplo), monederos y estuches se comercializan por un precio de entre 13,90 y 23,90 euros en la tienda de la Oficina de Turismo de Madrid ubicada en la Plaza Mayor.
El servicio de reciclaje de banderolas -los carteles fabricados en plástico que cuelgan de las farolas- forma parte del contrato de producción y colocación de esta publicidad municipal, que no exige esta opción pero da puntos extra a las empresas que la ofertan, como es el caso actual.
Según detalla el director de comunicación de Madrid Destino, Jacobo Rivero, la actual compañía adjudicataria ofrece esta posibilidad, lo que ha permitido que se fabriquen un total de 2.480 productos hasta la fecha (800 en 2016 y 1.680 en 2017) y haya otros 240 pendientes de producir entre marzo y julio.
La empresa que produce y coloca las banderolas externaliza a su vez la fabricación de estos objetos.
Junto a los bolsos y monederos, se han realizado "ediciones especiales" de productos con la publicidad de la emisora municipal M21 y el programa de Veranos de la Villa 2017, con los que se fabricaron fundas para vinilos.
Además de este proceso formal, Rivero explica que algunos ciudadanos se han dirigido al Ayuntamiento de la capital para hacerse con alguna de las banderolas instaladas por el Gobierno de Manuela Carmena, un procedimiento que no es habitual pero que ha ocurrido ocasionalmente.
A los carteles que guarden estos atentos vecinos, se unen los que reclaman las direcciones artísticas a modo "de recuerdo o de archivo", aunque Rivero señala que "hay que tener en cuenta que aquellas que no se reciclan es porque a lo mejor se han deteriorado por su exposición pública".
La transformación de los iconos gráficos del Madrid de Manuela Carmena en bolsos y monederos sigue la estela de iniciativas ya existentes en ciudades como Barcelona.