Carabante atribuye el primer balance del cierre del túnel a la información previa y al menor tráfico de los viernes
El viernes se cerró al tráfico el túnel de Conde de Casal para permitir las obras del intercambiador y la conexión de las líneas 6 y 11 de Metro. Pese al cierre, las retenciones registradas en la zona fueron “menos” de las esperadas, según informó el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante.
El delegado atribuyó este primer balance positivo a dos factores: el menor volumen de tráfico característico de los viernes, impulsado por el teletrabajo, y la campaña de información previa que permitió a muchos conductores cambiar de medio de transporte o elegir itinerarios alternativos.
La circulación se ha reorganizado en superficie durante todo el período de cierre, que se extenderá hasta febrero de 2027. El nuevo esquema contempla dos carriles de entrada desde la A-3 hacia la plaza de Conde de Casal y un carril de salida en dirección a la A-3 Valencia y M-30 Norte. Simultáneamente, el acceso a Madrid desde la A-3 se ha reducido de dos a un carril, mientras que el ramal de salida desde la M-30 hacia Conde de Casal continúa operativo.
Durante la jornada se observó un cambio en los patrones de movilidad: la hora punta se adelantó respecto a los horarios habituales, concentrándose entre las 7.00 y las 8.00 horas en lugar del tramo de 8.00 a 8.30 horas.
El Ayuntamiento ha anunciado que realizará ajustes en la señalización, reforzará la información al usuario y modificará itinerarios de la Empresa Municipal de Transportes si fuera necesario. Estos cambios se implementarán tras analizar la evolución del tráfico en los próximos días.
Carabante expresó confianza en que los usuarios habituales adapten progresivamente sus rutas, lo que debería aliviar los problemas de congestión observados en el primer día de cierre.
El Consistorio mantiene una postura vigilante sobre la situación y está dispuesto a intervenir con medidas correctoras si la evolución del tráfico lo requiere.