El Ayuntamiento de Madrid ha derribado este jueves nueve chabolas, sólo una de ellas habitadas, en el poblado El Gallinero, junto a la Cañada Real.
Una de las dos viviendas que estaban ocupadas hasta ahora fue abandonada hace dos días tras recibir el aviso judicial de derribo. En la otra habitaba una familia compuesta por una mujer y tres niños. El Samur Social les ha ofrecido acceder a sus recursos -albergue temporal, comida y atención a los niños- pero no lo han aceptado y se han marchado.
La Policía Municipal ha acudido al poblado a primera hora de esta mañana, ha acordonado la zona "por motivos de seguridad", y el Samur Social se ha puesto a disposición de las familias.
El Ayuntamiento de Madrid seguirá derribando chabolas y construcciones ilegales en cumplimiento de la normativa y siempre que exista una orden judicial, "aunque a veces no es cómodo y a veces es doloroso".
El portavoz municipal, Enrique Núñez, ha hecho estas declaraciones en rueda de prensa tras la reunión semanal de la Junta de Gobierno, donde, además, ha informado de que "en breves fechas", aunque sin comprometer un plazo, Urbanismo o Servicios Sociales plasmarán en un documento específico los planes del Ayuntamiento para "El Gallinero".