El Ayuntamiento de Madrid ha embalsado de nuevo la presa nuevo del río Manzanares para que vuelvan a entrenar en ella los miembros del club de remo que abandonaron la zona por la rotura de la balsa y la puesta en marcha del proyecto de renaturalización del río, han informado fuentes municipales.
Ecologistas en Acción, por su parte, ha reclamado al Gobierno de Manuela Carmena volver a abrir la presa en la que entrenaban los remeros para evitar "el daño ambiental" que provoca la inundación a la zona.
Según explican fuentes municipales, la decisión se ha tomado de acuerdo a una propuesta unánime del Pleno de octubre de 2016 que además "fue consensuada con Ecologistas en Acción, organización que propuso el proyecto (de renaturalización) con la que ha trabajado el Ayuntamiento para desarrollarlo".
Todos los grupos de la oposición -PP, Ciudadanos y PSOE- reclamaron al equipo de Gobierno de Ahora Madrid que no impidiese la práctica de este deporte en el río como consecuencia de su renaturalización.
Un proyecto que, apunta ahora el Consistorio, "continúa", porque "sigue habiendo 6,5 kilómetros en los que el agua corre" y se ha incluido una escala de peces para que haya conectividad en todo el río.
"El objetivo era hacer compatibles la renaturalización con la práctica del remo en el Manzanares", explican desde el área de Medioambiente y Movilidad que dirige Inés Sabanés y que ha ordenado abrir las compuertas para que suba el nivel del agua en ese tramo de 1,5 kilómetros.
El Ayuntamiento explica además que ha solicitado a la Comunidad que prohíba la pesca en el tramo naturalizado para fomentar la mayor presencia de fauna autóctona, que se está recuperando, y se están criando especies autóctonas de peces para liberarlas.
Pero según Ecologistas en Acción, el cierre de la presa ha supuesto la subida del nivel del agua y la inundación de la zona que estaba regenerándose, con presencia de islotes de vegetación y fauna asociada.
"Esta decisión está dañando la renaturalización del río, afectando a su funcionamiento como corredor ecológico y a la fauna instalada en ese tramo", denuncia la entidad, que avisa además de que la decisión municipal ha suscitado "una gran indignación social".
"La recuperación del río Manzanares, a su paso por Madrid, está siendo un éxito ambiental pero también social", indica la entidad en un comunicado en el que pide al Ayuntamiento buscar alternativas para que los remeros puedan practicar su deporte en otro lugar.