Miles de madrileños llenaron la Puerta del Sol este sábado para presenciar una recreación histórica del levantamiento popular del 2 de mayo de 1808 contra las tropas napoleónicas, un acto que contó con la presencia de la Presidenta del Gobierno regional, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde, José Luis Martínez-Almeida.
La escenificación se desarrolló tras el acto institucional en la Real Casa de Correos. Pese a la amenaza de lluvia desde primera hora, el evento transcurrió sin incidencias. Los cerca de 500 asientos instalados se llenaron por completo, y decenas de personas se agolparon de pie en la plaza para seguir los treinta minutos de representación.
La recreación abordó los momentos previos y el estallido de la revuelta contra los franceses, que en el Palacio Real intentaban trasladar a los últimos miembros de la Familia Real fuera de España. La Puerta del Sol se transformó en un mercado de época donde los ciudadanos, inicialmente ajenos a lo que sucedería, presenciaron la llegada de un sargento francés encargado de escoltar a la infanta María Luisa y al infante Francisco de Paula.
El punto de quiebre llegó cuando el cerrajero Blas de Molina alertó del traslado. A partir de ese momento, los disparos, el caos y la irrupción de una columna francesa transformaron la plaza en una escena de intenso combate. Cañones, enfrentamientos y escenas de pánico entre la multitud simbolizaron La Resistencia del pueblo madrileño frente a la ocupación.
La Asociación Histórico-Cultural Voluntarios de Madrid 1808-1814, una entidad sin ánimo de lucro que lleva más de dos décadas recreando episodios de la Guerra de la Independencia, fue la responsable de la escenificación. Sus integrantes, de distintas edades, reproducen con rigor histórico los regimientos de voluntarios madrileños que combatieron en 1808.
El acto cerró una jornada conmemorativa en la que Madrid rindió homenaje a uno de los episodios más significativos de su historia. La experiencia permitió a los ciudadanos conectar con el pasado de forma inmersiva, alejándose de la mera transmisión académica de los hechos.
La recreación histórica reflejó la importancia que sigue teniendo el 2 de mayo en la memoria colectiva madrileña, manteniendo viva la narrativa de resistencia y lucha que caracterizó a la capital durante la ocupación francesa.