Los músicos del distrito Centro piden "un decreto consensuado y coherente"

Los músicos del distrito Centro piden "un decreto consensuado y coherente"

Los músicos callejeros del Distrito Centro de Madrid solicitan al Ayuntamiento que posponga el anuncio de la normativa que regulará su trabajo y que habilite una mesa de trabajo con vecinos y comerciantes para acordar "un decreto consensuado y coherente" destinado a solucionar las problemáticas actuales.

En un comunicado remitido este miércoles, los músicos de la plataforma La Calle Suena piden al Ayuntamiento que no apruebe "de forma unilateral" dicha regulación, que -dicen- aumentará el número de músicos “ilegales” por errores de concepto en el sistema de sorteo, "generará más molestias vecinales y no solucionará los problemas de fondo".

La nueva normativa, que prevé ser aprobada y anunciada en breve por el Gobierno local, limita a 450 el número máximo de músicos de calle y sorteará las autorizaciones cuando las peticiones superen esta cifra.

Y fija el horario de actuación de los músicos de 12:00 a 14:00 horas y de 18:00 a 21:00 horas, sin utilizar amplificación en las zonas residenciales y con excepciones en algunos lugares de zonas comerciales.

Cuando faltan unos días para el anuncio de la normativa nueva, los músicos dicen este miércoles en su nota que el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid y su Concejalía del Distrito Centro no ha contado con ellos para elaborar el decreto nuevo para la interpretación de música de calle.

"Pese a los numerosos ofrecimientos en los últimos siete meses, el Ayuntamiento no ha querido contar con la experiencia de la plataforma de música de calle que participó en la elaboración del anterior decreto", dice el texto remitido a los medios.

Según la plataforma, el sistema de sorteo, unido a un cupo en el número de autorizaciones semestrales y a la limitación del número de componentes por grupo que prevé "imponer" el Ayuntamiento "dejará en situación de ilegalidad a muchos músicos, que no podrán actuar o tendrán que hacerlo exponiéndose a ser multados".

Los músicos dicen que muchos grupos estables y con "propuestas muy trabajadas" tendrán que dejar de tocar o tendrán que hacerlo en otros formatos al no tener todos los componentes la autorización para trabajar en la calle.