Los estragos de la tormenta de granizo que 'perforó' Madrid

Los estragos de la tormenta de granizo que 'perforó' Madrid

La intensa granizada que la tarde de este jueves se 'desplomó' en varias zonas de la Comunidad de Madrid y de la capital paralizó el tráfico en diferentes puntos de Madrid, desvió cuatro vuelos que iban a aterrizar en Barajas e interrumpió el servicio de la línea 7 de Metro durante 25 minutos.

La granizada, que comenzó a caer pasadas las tres y media de la tarde y duró algo más de diez minutos,oscureció el cielo y dejó un manto blanco con bolas de granizo -muchas como canicas y algunas del tamaño de pelotas de golf- y obligó además a hacer un centenar de intervenciones a los bomberos.

Además, relentizó el tráfico en numerosas vías, entre ellas la M-607 y la M-30, que en algunos tramos quedaron colapsadas al parar los vehículos.

La granizada afectó especialmente en los distritos de San Blas, Hortaleza y Fuencarral, donde el agua causó balsas de agua y provocó la caída de algunas ramas y riesgo de desprendimiento de cornisas. Varios grupos de personas que se quedaron aisladas en Villaconejos debido a diversas inundaciones.

Durante este capítulo meteorológico, el servicio municipal de urgencias extrahospitalarias (Samur-Protección Civil) rescató y trasladó al hospital en un todoterreno a una mujer de 32 años que iba a dar a luz tras quedar atrapado su vehículo en la M-40 en un atasco provocado por la granizada.

En el resto de la región, entre las nueve de la mañana y las cinco de la tarde, el 112 gestionó 360 expedientes que originaron 66 intervenciones, la mayoría de ellas entre las tres y las cinco de la tarde, y sobre todo en la zona del Corredor del Henares y en los términos de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes.

Inundaciones, daños estructurales en edificios (riesgo de desprendimiento de cornisas y otros elementos de fachadas), retirada de ramas y accidentes de tráfico fueron las incidencias más frecuentes.

En la M-30, a su paso por el distrito de Chamartín, muchos vehículos optaron por detenerse y refugiarse debajo de los puentes ante la falta de visibilidad, por lo que el tráfico se ha paralizado.

El tráfico afectó también a la M-11, a la altura de los kilómetros 5 y 6, y en la M-40 a la altura de San Blas, la circulación quedó cortada ante la intensidad del pedrisco, y el Samur acudió a ambos puntos por si los conductores afectados necesitaban ayuda.

También quedó cortado el acceso desde la Avenida de la Ilustración al túnel de Ventisquero de la Condesa en sentido M-40, según el Centro de Pantallas del Ayuntamiento de Madrid.

Cuando ha amainado la granizada, las calles se convirtieron en ríos de agua, mientras la policía y los servicios de emergencia se desplegaron para atender posibles incidencias.

La granizada afectó al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, donde cuatro vuelos que iban a aterrizar fueron desviados hacia Valladolid, Valencia y Alicante.

El agua entró por los pozos de ventilación, sobre todo entre Pueblo Nuevo y Barrio de la Concepción.