La Comunidad de Madrid ha solicitado ya la licencia de funcionamiento para la residencia Peñuelas, en el distrito madrileño de Arganzuela, y lo ha hecho "dentro del plazo establecido".
Así lo ha señalado el consejero de Políticas Sociales y Familia, Carlos Izquierdo, en el Pleno de la Asamblea al contestar a una pregunta del diputado de Podemos Raúl Camargo.
Izquierdo, quien ha asegurado tener una copia de la solicitud, ha advertido al parlamentario de Podemos de que no se fíe de la concejala del distrito de Arganzuela, Rommy Arce Legua, porque "le está utilizando para tapar sus propios errores, que son muchos".
Tras defender que las residencias de mayores de la Comunidad de Madrid son las de más calidad de toda España, las más especializas y con los mejores profesionales, el consejero ha especificado que están revisando cómo está contractualmente la residencia Peñuelas y si hay alguna "incidencia", actuarán en consecuencia.
Además, ha afirmado que se han reunido varias veces con familiares de los residentes para resolver las incidencias que pudiera haber.
También ha manifestado que tanto el grupo de Ciudadanos como el del PSOE han acudido al residencia, mientras que Podemos "no ha querido ir", porque, según él, no le interesa "ver cuál es la realidad y saber cuáles son los problemas".
En su intervención, Camargo ha insistido en que la solicitud de funcionamiento todavía no ha sido recibida en el Ayuntamiento de Madrid.
"Debe de haber habido algún traspapelamiento, porque me dicen en el Ayuntamiento que todavía no la han recibido; supongo que estará en algún registro", ha agregado.
Tras alegrarse de que "ya se están tomando algunas medidas" en la residencia Peñuelas que mejoran la calidad de vida de los residentes, Carmargo ha instado a la Comunidad a ser más diligente, porque "hay otras residencias en las que también hay problemas", por lo que ha reclamado "medidas de choque".
El pasado mes de septiembre, Podemos denunció que la residencia Peñuelas -gestionada por una empresa de José Luis Ulibarri, imputado en la trama Gürtel- funciona sin licencia, ya que el Ayuntamiento de la capital la suspendió tras una inspección en julio de 2011 porque "no cumplía los requisitos básicos".
Entre los problemas denunciados por los familiares del centro figuraban la falta de personal para atender a grandes dependientes, la carencia de aire acondicionado, el desprendimiento de techos e incluso una plaga de cucarachas.