La Comunidad de Madrid contrató incumpliendo el orden de las bolsas de trabajo

La Comunidad de Madrid contrató incumpliendo el orden de las bolsas de trabajo

El Tribunal Supremo ha impuesto a la Comunidad de Madrid y, en concreto, a su Consejería de Educación, la obligación de llamar y contratar a los trabajadores inscritos en las Bolsas de trabajo siguiendo el orden de éstas, que la administración regional ha venido incumpliendo, según el tribunal.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) dictó un fallo en este sentido en diciembre de 2013 y ahora el Supremo lo ha confirmado y ha impuesto a la Comunidad de Madrid la obligación de respetar el orden marcado por la puntuación formalizada en las citadas bolsas.

El Supremo confirma también la sentencia del Tribunal Superior de Justicia, que estimó íntegramente las demandas de CCOO de Madrid, CSIT Unión Profesional, UGT, CGT Madrid, SATSE y Comité de Empresa de la Consejería de Educación, Juventud y Deporte madrileña y, además, anuló las contrataciones realizadas desde el 1 de septiembre de 2013 sin seguir el citado orden de puntuación.

Ahora la Consejería de Educación deberá llamar a los trabajadores inscritos en las bolsas de trabajo "por riguroso orden de puntuación" y formalizar "las contrataciones temporales en función de dicho orden de prelación".

La Sala de lo Social del Supremo considera acreditado que por la Comunidad de Madrid desde finales de agosto de 2013, y más concretamente, desde el inicio del curso escolar 2013/2014, "se están incumpliendo las bases de las convocatorias que regulan dichas bolsas de trabajo" en cuanto al orden de llamamientos de los trabajadores.

La irregularidad afectó también a las contrataciones laborales temporales, de tal manera que fueron contratados trabajadores de las mencionadas bolsas sin seguir los números de orden establecidos a dichos efectos y que cada trabajador tiene asignado.

La sentencia afirma que se han realizado contrataciones directas a través del Servicio de Empleo Estatal sin acudir, para la formalización de dichas contrataciones, a la correspondiente bolsa de empleo vigente.