Cuando pensamos en Time Square, Picadilly Circus y el cruce de Shibuya en Tokio lo primero que se nos viene a la mente es una escena de noche iluminada por las luces de de los coches que están transitando entre las calles y las grandes pantallas digitales que rodean los edificios de esos lugares.
Ya ha quedado muy atrás aquellos tiempos donde los anuncios se limitaban exclusivamente a venderle sus productos por medio de la prensa, la radio o la televisión. Hoy ya no es así, el mundo de la publicidad ha entrado en estos últimos años de lleno en nuestras vidas y se han dado cuenta en que lo importante es hacer partícipe de sus anuncios a los clientes. Un método muy eficaz si quiere hacer que se detenga a ver qué le está vendiendo.
En el mundo de nuestra era, la situación se ha vuelto más compleja. La competencia entre las agencias ha provocado que la creatividad se dispare a su máximo nivel. La publicidad convencional ya no es la más efectiva, lo saben las empresas y lo saben los compradores. Por ello se encuentran en una permanente búsqueda de fórmulas más atractivas para ganarse al cliente y, precisamente una de las soluciones más aceptadas que está demostrando una mayor efectividad es el digital signage, conocido también en España como marketing dinámico o 'digital out of home'.
¿Y qué es exactamente el digital singage? Se trata de un canal de comunicación en el punto de venta o en lugares públicos, apoyado en soluciones multimedia, que permite a una empresa crear, gestionar, distribuir y publicar sus propios contenidos de una forma diferenciada y personalizada a través de proyectores, pantallas o paneles táctiles.
Madrid no es una ciudad que se quiera quedar atrás cuando hablamos de vanguardismo. Es por ello que desde hace ya algún tiempo podemos disfrutar en la plaza de Callao de dos grandes pantallas digitales que decoran los cines que llevan el mismo nombre o los tres de menor tamaño del Palacio de la Prensa, al otro lado de la calle. Pero la digitalización no se va a quedar ahí. En octubre del año pasado, el Ayuntamiento de Madrid ya aprobó una serie de cambios normativos que permitan la colocación de más pantallas electrónicas de este tipo en el edificio del Corte Inglés y la FNAC. A esta iniciativa se suma también su vecino el cine Capitol, justo en la acera de la Gran Vía del edificio Carrión, quien ya cuenta con el histórico cartel luminoso de Schweppes.
Esto sólo sería el comienzo de una ciudad que quiere destacar en el campo de las últimas tecnologías. Sin embargo, el digital signage no sólo se reduce a las pantallas digitales que cuelgan de los edificios. Impresionantes proyectos de empresas tan conocidas como Nokia, Nissan o British Airways y organizaciones como National Geographic son sólo algunas de aquellas que han querido crear un 'recuerdo de marca' en su audiencia. El digital signage aparece gracias a las tecnologías de última generación donde los mundos de la publicidad y de la comunicación son donde más explota este tipo de publicidad. 3D, hologramas, ilusiones ópticas y grandes proyecciones son los varemos que usan para causar expectación en la gente. Esperemos que ya quede menos para poder disfrutar de la Gran Vía a todo color y es que si la gente quiere espectáculo hay que dárselo.
Esos son sólo algunos ejemplos: