La Comunidad de Madrid ha respaldado públicamente la concesión “inminente” del préstamo de 34,5 millones de euros solicitado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), al tiempo que ha reiterado que el centro está legalmente obligado a presentar un plan de ajuste económico financiero.
Así lo ha manifestado este jueves el consejero de Educación, Ciencia y Universidades, Emilio Viciana, durante su comparecencia en la Asamblea de Madrid, donde ha recalcado que la medida responde a la situación deficitaria de la universidad y se enmarca dentro de la legislación presupuestaria vigente.
Viciana ha recordado que fue él quien advirtió a la Complutense de la necesidad de aplicar un plan de ajuste, como exige la Ley de Presupuestos regional cuando una universidad incurre en déficit. Según ha detallado, desde el verano se han intensificado los trabajos para tramitar el préstamo, cuya aprobación se encuentra en su fase final. Durante este tiempo, el Gobierno regional adelantó parte de la transferencia nominativa anual para que el centro pudiera hacer frente a sus obligaciones más urgentes.
La oposición ha utilizado el debate parlamentario para acusar al Ejecutivo autonómico de haber provocado una situación insostenible para las universidades públicas madrileñas. Desde Más Madrid, el diputado Antonio Sánchez ha afirmado que este préstamo “no es un rescate, sino el inicio del pago de una deuda histórica” con la universidad pública. El socialista Horacio Diez ha denunciado que se haya “convertido en deuda lo que debería ser financiación” y ha exigido que el Gobierno regional asuma el coste real del funcionamiento universitario.
Por su parte, desde VOX, José Antonio Fúster ha defendido la necesidad de que las universidades rindan cuentas del uso de los fondos públicos y trabajen para diversificar sus fuentes de ingresos.
La Consejería de Educación lleva meses coordinando este proceso junto con los responsables de la universidad y otros departamentos del Ejecutivo regional. Según fuentes del Gobierno, la Complutense debe todavía ampliar la información contenida en su Plan Económico-Financiero, en el que se exige que incluya medidas reales y eficaces para contener el gasto.
La propia universidad emitió este miércoles un comunicado recordando que la situación financiera que atraviesa no es un caso aislado. Atribuyó sus problemas presupuestarios a la “infrafinanciación” arrastrada desde la crisis de 2008 y pidió una actualización del modelo de financiación autonómico para responder a las necesidades reales del sistema universitario público madrileño.
Desde la Complutense se apunta que los costes energéticos, la inflación y la falta de actualización del sistema de financiación han generado tensiones presupuestarias en todas las universidades públicas de la región, como ya advirtió la Conferencia de Rectores. En este contexto, justifican que la solicitud del préstamo responde a una necesidad estructural compartida, y no a una mala gestión puntual.