Más de la mitad de los docentes madrileños denuncia agresiones en el aula según una encuesta de CSIF

Más de la mitad de los docentes madrileños denuncia agresiones en el aula según una encuesta de CSIF

El 54,6% de los docentes de la Comunidad de Madrid ha sufrido algún tipo de agresión durante su jornada laboral en el último curso, ya sea verbal, física o a través de redes sociales, según una encuesta elaborada por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios. El informe, basado en la participación de 7.500 profesores de toda España, refleja un clima de creciente deterioro en el ámbito educativo.

El estudio, bajo el título ‘¡Ya está bien! Por la dignificación de la labor docente’, sitúa además a los profesores madrileños entre los más afectados por este tipo de situaciones, al tiempo que alerta de la falta de respaldo institucional en los centros donde se producen estos episodios.

Casi la mitad de los encuestados en la región, un 48,3%, considera que la Administración autonómica no ofrece apoyo suficiente ante los casos de agresiones. A ello se suma una percepción generalizada de pérdida de reconocimiento: el 67,3% cree que su profesión no está valorada y más del 65% afirma que el alumnado no respeta su figura.

El informe pone también en cuestión la eficacia de los mecanismos actuales, ya que el 97,2% de los docentes madrileños considera que los protocolos existentes no funcionan de manera adecuada para afrontar estos conflictos.

La situación no es exclusiva de Madrid. A nivel nacional, el 72,2% de los docentes de la escuela pública asegura no sentirse respetado en el aula y la mitad reconoce haber sufrido episodios violentos. Además, siete de cada diez denuncian la falta de reconocimiento social y profesional.

La encuesta refleja igualmente un amplio malestar por la falta de apoyo institucional, señalada por el 90% del profesorado, así como por la sobrecarga de trabajo, una realidad que afecta prácticamente a la totalidad de los encuestados.

Entre las principales demandas del colectivo docente figuran la reducción de ratios en las aulas, el refuerzo de la autoridad del profesor, la mejora de las condiciones salariales y la disminución de la burocracia. También reclaman una revisión de los planes formativos para orientarlos hacia situaciones prácticas del día a día.

En el ámbito retributivo, nueve de cada diez consideran que su salario no se corresponde con la responsabilidad y exigencia del puesto, lo que contribuye a la pérdida de atractivo de la profesión.

Desde CSIF advierten de que esta situación no puede normalizarse, ya que el deterioro de las condiciones laborales y la pérdida de autoridad en las aulas terminan repercutiendo directamente en la calidad del sistema educativo y en la formación de las nuevas generaciones.