El consejero de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, Emilio Viciana, ha respaldado la implantación de la jornada partida en los colegios públicos de Infantil, Primaria y Educación Especial, asegurando que se trata de una medida avalada por estudios científicos y orientada a mejorar tanto el rendimiento académico como la conciliación familiar. Así lo ha expresado este martes durante una visita al colegio público Marqués de Suanzes, en el distrito madrileño de San Blas-Canillejas.
El anuncio del Ejecutivo regional ha desatado el rechazo de los sindicatos de la Mesa Sectorial de Educación, que han optado por la vía judicial para frenar la aplicación de la norma. CSIF ha sido el primero en presentar un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. CC.OO y ANPE también han confirmado su intención de acudir a los tribunales, mientras que UGT continúa evaluando las posibles acciones legales con su equipo jurídico.
La decisión del Gobierno madrileño parte del decreto aprobado por el Consejo de Gobierno el pasado diciembre, que establece que la jornada lectiva se organice, por norma general, en horario partido, con dos sesiones separadas por un intervalo de dos horas. El modelo contempla la posibilidad de mantener la jornada continua en los meses de septiembre y junio, y ofrece margen a los centros para solicitar el cambio al horario partido siempre que lo proponga al menos un tercio del Consejo Escolar.
Las organizaciones sindicales denuncian que la medida limita la autonomía de los centros escolares y puede tener consecuencias negativas tanto en el rendimiento de los alumnos como en las condiciones laborales del profesorado. Consideran que la decisión de implantar este modelo desde la administración vulnera el principio de participación democrática en la toma de decisiones dentro de las comunidades educativas.
Frente a estas críticas, Viciana ha defendido que la medida tiene como objetivo “favorecer tanto a las familias como a los alumnos” y ha insistido en que cuenta con “un buen sustento” desde el punto de vista técnico y pedagógico. Según el consejero, los argumentos que han guiado esta decisión responden a criterios científicos y buscan una mejor organización del tiempo escolar, en beneficio del conjunto de la comunidad educativa.