El Gobierno regional forma a 9.600 docentes para prevenir y resolver conflictos en las aulas

El Gobierno regional forma a 9.600 docentes para prevenir y resolver conflictos en las aulas

La Comunidad refuerza la mediación escolar tras tres cursos de capacitación al profesorado y pone como ejemplo al instituto Gran Capitán, reconocido por su trabajo en convivencia

La Comunidad de Madrid ha formado a cerca de 9.600 docentes en los tres últimos cursos para mejorar el tratamiento y la resolución de conflictos en los centros escolares. La consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, anunció este lunes la cifra durante una visita al instituto público Gran Capitán de la capital, cuyo equipo de mediación ha sido reconocido por el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid.

El Gobierno regional apuesta así por reforzar la convivencia en las aulas y dar más protagonismo a los propios alumnos en la prevención de problemas. La formación impartida al profesorado busca dotar a los centros de herramientas para intervenir en conflictos cotidianos, atajar tensiones antes de que escalen y generar entornos más estables en etapas especialmente delicadas: el final de Primaria, la ESO y Bachillerato.

Zarzalejo aprovechó su visita al Gran Capitán para subrayar la utilidad de este enfoque. El instituto se ha convertido en uno de los ejemplos que el Gobierno regional utiliza para visibilizar el papel de la mediación como instrumento de convivencia y como fórmula para implicar a toda la comunidad educativa en la gestión de desacuerdos, enfrentamientos y situaciones de fricción entre alumnos.

El equipo de mediación de este centro público madrileño comenzó a funcionar en 2015. Desde entonces ha articulado una red interna en la que participan profesores de distintas materias, el departamento de orientación, la dirección, la jefatura de estudios y una psicóloga externa. Ese trabajo conjunto ha permitido convertir la mediación en una herramienta estable y no en una respuesta improvisada ante conflictos puntuales.

La Comunidad destaca precisamente ese carácter estructural del proyecto. No se trata solo de resolver incidentes cuando aparecen, sino de crear una cultura escolar basada en la escucha, la corresponsabilidad y la búsqueda de acuerdos. En ese planteamiento, la mediación no sustituye a otras medidas disciplinarias o de organización del centro, pero sí introduce una lógica distinta, menos punitiva y más centrada en la reparación y el entendimiento.

La principal singularidad de este método es que otorga voz y protagonismo a todas las partes implicadas. Frente a otros mecanismos de resolución de conflictos, la mediación escolar coloca al alumnado en el centro del proceso, permitiendo que sean ellos quienes busquen soluciones con apoyo de adultos capacitados para facilitar el diálogo.