Ayuso anuncia convenios con otras regiones para que los universitarios foráneos accedan a tarifas reducidas de transporte.
La Comunidad de Madrid buscará acuerdos con otras regiones para que los estudiantes universitarios no empadronados en la región puedan acceder al abono joven. La presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso, anunció este lunes que la administración madrileña promoverá convenios institucionales con los gobiernos de origen de los alumnos, permitiendo que los jóvenes que se trasladen a la capital para estudiar disfruten de tarifas reducidas en transporte público a pesar de no figurar en el padrón municipal.
El anuncio coincidió con la entrada en vigor de las nuevas restricciones del Consorcio Regional de Transportes (CRTM), que desde el lunes exige el certificado de empadronamiento para la expedición o renovación de la Tarjeta de Transporte Público Personal. Ayuso defendió la medida argumentando que Madrid se limita a aplicar la ley del Consorcio de 2011, que establece que las tarifas bonificadas deben reservarse prioritariamente a los contribuyentes de la región. La presidenta subrayó que el ciudadano madrileño sufraga con sus impuestos directos el 90% del coste real del transporte público, independientemente de que utilice ordinariamente la red o no.
Ayuso precisó que el nuevo control administrativo no afecta a los usuarios de provincias limítrofes que cuentan con convenios históricos bilaterales. Justificó la necesidad de ordenar los ingresos para sostener la modernización de las líneas, la ampliación del metro y el pago de las nóminas del personal. Desde una perspectiva de optimización de los recursos públicos y libre competencia en servicios de transporte, la jefa del Ejecutivo madrileño explicó que la medida responde a criterios de equidad fiscal.
Para mitigar el impacto entre la población estudiantil desplazada, la estrategia regional pasará por la firma de adendas y convenios específicos con los gobiernos de origen de los alumnos. El propósito de estas alianzas sectoriales es crear un marco jurídico que permita a los estudiantes matriculados en universidades madrileñas acogerse a la tarifa del abono joven y beneficiarse de la subvención correspondiente, evitando que la exigencia del padrón suponga una barrera económica para acceder a los campus de la región.
La Consejería de Transportes prevé articular un sistema de reciprocidad o compensación que garantice que el alumnado foráneo mantenga las tarifas reducidas para sus desplazamientos diarios en Metro, EMT y Cercanías durante el próximo curso académico. De esta forma, la administración busca equilibrar la aplicación de la norma de empadronamiento con la realidad de una comunidad universitaria que depende en buena medida de estudiantes procedentes de otras regiones.