Dimisiones y 'sorpresa' tras la salida a la luz del uso de tarjetas opacas en Caja Madrid

Dimisiones y 'sorpresa' tras la salida a la luz del uso de tarjetas opacas en Caja Madrid

Oleada de dimisiones y 'sorpresa' tras la revelación de la lista de los altos cargos de Caja Madrid y Bankia que hicieron uso de las tarjetas opacas con las que generaron un gasto de 15,5 millones de euros; de ellos 3 se gastaron en restaurantes, 2 en disposiciones de efectivo, más de 1,5 millones en desplazamientos y viajes, más de 1 millón en grandes superficies, cerca de 800.000 euros en hoteles y unos 700.000 euros en ropa y complementos.

Las reacciones una vez que ha salido a la luz el listado investigado por la Fiscalía Anticorrupción, las muestras de desconocimiento de lo sucedido y las dimisiones en cadena no se han hecho esperar.

El primer dirigente político en mover piezas fue el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, que la mañana de este jueves, pocas horas después de que se conociese el escándalo, cesó al director general de Economía, Pablo Abejas (246.700 euros), y presionó para que la presidenta de la Fundación Caja Madrid, Carmen Cafranga (175.200 euros), presentase su dimisión, como así lo hizo la tarde del mismo jueves.

A primera hora de este viernes el secretario general nacional de UGT, Cándido Méndez, aceptó la dimisión del líder del sindicato en Madrid, José Ricardo Martínez (44.200 euros). Dentro del ámbito sindical -10 cargos sindicales figuran en el listado- también ha dimitido Rodolfo Benito (140.600 euros), secretario de Estudios de la Comisión Ejecutiva Confederal de CCOO.

Otro de los dirigentes políticos que ha abandonado el cargo ha sido el vocal de la Comisión Ejecutiva Regional del Partido Socialista de Madrid (PSM), Ángel Gómez del Pulgar (149.700 euros).

Asimismo, el director del gabinete de la secretaría de Estado de Hacienda, José María Buenaventura (63.000 euros), ha presentado su dimisión tras conocerse que fue uno de los beneficiarios de las tarjetas opacas de Caja Madrid.

Los dirigentes políticos y sindicales han recibido este presunto fraude con sorpresa. Ha sido el primero en ser cesado, Pablo Abejas, el que ha querido borrar este rostro de desconocimiento: "Soy una víctima, porque me destituyen por una ilegalidad que no he cometido. Me señalan a mí, que no estoy ni imputado ni encausado en nada cuando todo el mundo sabía lo de las tarjetas de crédito desde 1987, incluido el Banco de España, los auditores externos e internos", ha declarado a EL MUNDO.

PP, PSOE, IU y UPyD han exigido que los consejeros y directivos de Caja Madrid devuelvan los más de 15 millones de euros que gastaron entre 1999 y 2012 con tarjetas opacas de la entidad, una cantidad cuyo reintegro el Estado va a reclamar a través del FROB.