La consejera asegura que la Comunidad de Madrid solo tiene constancia de tres traslados vinculados a expedientes disciplinarios y defiende la mediación para mejorar la convivencia
Ana Dávila, consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, ha negado este martes que el Gobierno regional esté realizando "expulsiones" de usuarios de residencias por quejarse de las condiciones de los centros. Según la consejera, la Administración trabaja para "mejorar la convivencia" cuando surgen conflictos disciplinarios.
Dávila se pronunció tras visitar el primer Centro de Atención Integral para hombres víctimas de violencia sexual. La pregunta llegó sobre los traslados de usuarios que habían denunciado públicamente las condiciones en residencias madrileñas.
Una información publicada por 'El País' señalaba que al menos una docena de usuarios habrían sido trasladados tras quejarse de los centros. Dávila rechazó esa versión y aseguró que la Comunidad de Madrid solo tiene constancia de tres casos en los que se produjo un traslado tras la apertura de un expediente disciplinario.
Uno de esos casos es el de Marcelo, un usuario de 68 años que hizo una huelga de hambre por el estado de la comida. La Consejería sostuvo entonces que su traslado a otro centro se produjo por una agresión a un compañero y en aplicación del reglamento de residencias.
Fuentes del Gobierno regional indicaron que tanto la agresión como el inicio del expediente fueron anteriores a la huelga de hambre. Marcelo fue expedientado y sancionado con un traslado a otro centro.
Dávila insistió en que, cuando existe un expediente disciplinario, la inspección actúa también como mediadora entre las partes. Según la consejera, "en muchos casos no hay expulsiones", sino una intervención orientada a resolver problemas de convivencia dentro de los centros.