4.500 estudiantes no tienen dinero para la matrícula de la Universidad

Unos 4.500 estudiantes de Madrid siguen sin poder abonar sus matrículas

Al menos 4.500 estudiantes de las seis universidades públicas de la Comunidad de Madrid podrían perder el curso si no abonan sus matrículas hasta septiembre, una situación ante la cual los rectorados han pedido a la Consejería de Educación que no suba las tasas el próximo curso, ni siquiera en los másteres.

Los problemas de impago, que afectan a algo menos del 2% de los 240.000 universitarios de la región, se ha visto agravado durante este curso académico como consecuencia de la crisis y de una subida de las tasas del 38 % en el último año en la Comunidad de Madrid.

Sin embargo, las facilidades de pago puestas en marcha por las universidades han permitido rebajar en torno a un 35 % en el último mes el número de estudiantes con retrasos, frente a los 7.000 que se contabilizaban en mayo.

La Complutense, la mayor universidad de España con 85.000 estudiantes, es la más afectada, con 2.121 alumnos que adeudaban la matrícula el pasado 7 de junio, cuando finalizó el plazo para acogerse al procedimiento extraordinario creado por la universidad, que permite fraccionar el pago hasta septiembre y al que se han acogido 552 alumnos.

En la Politécnica, la segunda más grande con casi 41.000 alumnos, sigue habiendo 916 alumnos que acumulan impagos por importe de 744.762 euros, lo que supone un "descenso notable" respecto a los 1.592 estudiantes que adeudaban en mayo pasado un total de 1,33 millones de euros.

En la Universidad de Alcalá (UAH), hay 535 alumnos con impagos, según datos del rectorado, que ha anunciado que facilitará el próximo curso el pago de las matrículas de grado "en diez mensualidades y sin intereses", para que sea menos gravoso el desembolso económico a las familias.

Además, la UAH ha constituido un fondo de ayuda para estudiantes con problemas graves por situaciones sobrevenidas por importe de 100.000 euros.

En la Rey Juan Carlos, el número de matrículas impagadas asciende actualmente a 350, tras haber flexibilizado las condiciones para sufragar los importes pendientes, según fuentes de la URJC.

Asimismo, el rectorado de la Carlos III reconoce que 312 estudiantes están teniendo problemas para abonar las tasas, aunque confía en que las facilidades que está dando la universidad permitan resolver la mayoría de los casos hasta el cierre del curso.

La Universidad Autónoma, que cuenta con un fondo propio de ayudas para los estudiantes de 500.000 euros, recibió 509 solicitudes, de las que 291 han sido atendidas y 215 denegadas por superar la renta mínima requerida o tener otras ayudas.

Los rectorados, consultados por Efe, coinciden en su disposición a aceptar pagos fuera de plazo y analizar individualmente los casos de emergencia económica sobrevenida, por ejemplo, la pérdida de empleo del cabeza de familia.

Varios rectorados admiten, aunque sin cuantificar, que un número significativo de alumnos ha solicitado suspensión de matrícula de las asignaturas que saben que no podrán aprobar para que no les corra convocatoria porque, de lo contrario, el coste de la segunda matrícula en estas asignaturas el curso siguiente se duplicaría.

La Politécnica creará el próximo curso un fondo de ayuda a estudiantes sin recursos, que se financiará mediante mecenazgo, y creará una plataforma digital para recoger grandes y pequeñas aportaciones, de particulares, empresas y organizaciones, según el vicerrector de Alumnos, José Luis García Grinda.

Además, barajan la idea de que se "apadrine a un investigador", como ya hacen universidades europeas y de EEUU, dada la "reducción de los fondos" que las universidades reciben de las administraciones, ha explicado en la presentación de los resultados de la selectividad.

"Tenemos casos dramáticos, de estudiantes que vienen a decirnos que su padre se ha quedado en paro y que no pueden pagar la matrícula", ha dicho antes de apuntar que también ha bajado el número de créditos en los que se matriculan los alumnos.

"Son miles de créditos menos que repercuten de forma directa en nuestras arcas", ya que muchos alumnos, para pagar menos, se plantean la carrera en más años lo que merma la eficacia y el rendimiento académico, ha agregado.

En la Conferencia de Rectores madrileños (Cruma) hay una creencia generalizada de que la Consejería de Educación baraja una nueva subida el próximo curso, "por más que se lo hemos pedido desde todos los frentes", ha señalado Grinda.

"Nos quitan dinero, los chicos no pueden pagar y tenemos que perseguirles", ha explicado antes de pedir a la Comunidad que no suba las tasas ni siquiera de los másteres, "que han subido mucho en los últimos años".

Una nueva subida disuadiría a futuros estudiantes de venir a Madrid, porque la diferencia con otras comunidades "es enorme" y, además, el Ministerio de Educación ha reducido las becas que permitían la movilidad.