
Veintidós líderes europeos advierten de que políticas de regularización migratoria pueden actuar como factores de atracción y solicitan una reunión urgente de ministros de Interior.
Los líderes de 22 países europeos han advertido de que políticas como la regularización de un "número muy elevado" de migrantes pueden actuar como "factores de atracción" y han vinculado la crisis en Ceuta con la reciente sentencia del Tribunal Supremo que confirmó que la legislación española de extranjería no permite las denominadas devoluciones en caliente. Según sostienen, esta resolución ha sido utilizada para "desencadenar este ataque" y "abusar" del sistema europeo de migración y asilo.
En una carta dirigida a los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, António Costa y Úrsula von der Leyen, así como al primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, los firmantes reclaman una videoconferencia urgente de los ministros de Interior del bloque y avisan de que están dispuestos a "reforzar o reintroducir controles temporales" en las fronteras interiores para afrontar el riesgo de movimientos secundarios, pese a que todavía no se ha detectado ningún desplazamiento no autorizado desde la ciudad autónoma hacia el resto de Europa.
"No podemos permitir que los cruces masivos descontrolados, la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas creen la percepción de que es posible entrar ilegalmente en la Unión Europea", han avisado los dirigentes, considerando especialmente peligroso que pueda extenderse la idea de que "la entrada ilegal de un migrante puede convertirse en una estancia legal".
A su juicio, esta percepción podría alentar nuevos intentos de entrada, debilitar la confianza en la política migratoria común y provocar "repercusiones para todos los Estados miembro". Por ello, han defendido que la UE tiene el deber de "disuadir eficazmente y combatir sin descanso la migración ilegal", coordinando su actuación, reforzando las fronteras exteriores y abordando "todas las políticas que puedan servir como factores de atracción".
La misiva está suscrita por los líderes de Italia, Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Grecia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía y Suecia, varios de los cuales ya habían reclamado endurecer la respuesta europea, llegando algunos, como el Gobierno de Meloni, a defender el restablecimiento de controles fronterizos internos o incluso que se estudiara la suspensión de España del espacio Schengen.
Francia, por el contrario, ha descartado "absolutamente" esa posibilidad. Su ministro del Interior, Laurent Nuñez, ha reivindicado la "muy, muy, muy buena cooperación" bilateral con España en materia migratoria, desmarcándose de esta iniciativa. Tampoco se han sumado Irlanda, Luxemburgo y Portugal.
Los firmantes de la carta han celebrado la cooperación entre España y Marruecos para garantizar el rápido retorno de las personas que accedieron a Ceuta y han confiado en que, con el respaldo de la Unión, la situación quede "completamente bajo control". "Los acontecimientos de los últimos días requieren una respuesta europea inmediata y coordinada", han señalado.
Han pedido a la Presidencia irlandesa del Consejo de la UE que convoque "con carácter urgente" una reunión extraordinaria de los titulares de Interior para realizar una evaluación común de la crisis, acordar una respuesta coordinada y movilizar rápidamente los instrumentos comunitarios disponibles, además de prestar a España el apoyo necesario para "restablecer el control efectivo" de la frontera exterior.
Esa misma solicitud ya había sido trasladada horas antes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a las instituciones europeas, con el objetivo de articular una "respuesta común" ante la crisis. El dirigente socialista ha criticado a los ejecutivos que han optado por "atacar a España" y reclamar su exclusión temporal del espacio Schengen, una posición que considera contraria al Derecho europeo y a los principios de solidaridad comunitaria.
La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, ha confirmado haber recibido "cartas de varios líderes" y ha acogido "favorablemente" la petición de celebrar una videoconferencia extraordinaria para hacer balance de lo ocurrido. Ha defendido la necesidad de extraer "lecciones" de la crisis para "reforzar la resiliencia europea".
"La lucha contra la migración ilegal exige solidaridad y una respuesta europea unida", ha afirmado la conservadora alemana, quien ha celebrado como una "buena noticia" el retorno de la gran mayoría de quienes cruzaron hacia Ceuta, al considerar que demuestra que la UE dispone de un sistema "sólido" de control de sus fronteras exteriores.
Fuentes de la Presidencia irlandesa del Consejo de la UE han precisado que, por el momento, únicamente están previstas una reunión del mecanismo europeo de respuesta política a las crisis (IPCR), a nivel de expertos de los Estados miembro, para este sábado, y otra de los embajadores de los Veintisiete para el próximo lunes, sin que por ahora se haya confirmado la convocatoria extraordinaria de los ministros de Interior.
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