El vicepresidente y secretario general de VOX, Ignacio Garriga, ha asegurado que algunos antiguos dirigentes del partido que han abandonado la formación atraviesan lo que ha denominado el “síndrome del príncipe destronado”. Con esta expresión se ha referido a las críticas que varios exmiembros de la formación han realizado en las últimas semanas sobre el funcionamiento interno del partido.
Garriga realizó estas declaraciones este jueves durante una entrevista en el programa La Mirada Crítica de Telecinco, en la que fue preguntado por las palabras del exdirigente de Vox Javier Ortega Smith, quien recientemente sostuvo que la formación está dominada por empresarios.
Durante la entrevista, el dirigente de Vox restó importancia a las críticas procedentes de antiguos cargos del partido y sugirió que responden a una reacción personal tras haber dejado de ocupar responsabilidades dentro de la organización.
“Hay un síndrome que se llama el síndrome del príncipe destronado, y eso es lo que algunos que antes estaban en Vox y ahora no están, parece que están sufriendo”, afirmó Garriga.
El secretario general de Vox también criticó que algunos de estos exdirigentes hayan cuestionado ahora el carácter democrático del partido, pese a haber respaldado anteriormente sus normas internas.
En este sentido, Garriga recordó que los propios dirigentes que ahora expresan sus críticas participaron en la aprobación de los estatutos y de las reglas internas de la formación.
Según señaló, hace apenas unas semanas esas mismas normas eran consideradas adecuadas por quienes ahora las cuestionan. “Ellos votaron a favor de unas reglas internas, de unos estatutos y de unas decisiones. Hace 15 días todo era magnífico y Vox era un partido democrático”, afirmó.
A su juicio, el cambio de posición responde a desacuerdos personales surgidos recientemente dentro de la organización.
El dirigente de Vox restó relevancia a la polémica generada por estas críticas y aseguró que el partido seguirá centrado en su proyecto político.
En ese contexto, invitó a quienes no compartan la línea de la formación a abandonar la organización. “No hay que darles más importancia. Quien no quiera estar en Vox se puede ir”, señaló.