El Gobierno pide respetar el alto el fuego y reitera su apoyo a una solución negociada para el Sáhara Occidental
El Gobierno español ha condenado formalmente el ataque perpetrado el pasado martes por el Frente Polisario contra varias bases militares marroquíes ubicadas en las proximidades de Esmara, en el Sáhara Occidental. A través de un comunicado difundido por la Embajada de España en Rabat, el Ejecutivo ha expresado su rechazo categórico al bombardeo y ha instado al “respeto del alto el fuego” en la región.
Madrid ha reiterado asimismo su respaldo al proceso de negociación promovido por Naciones Unidas conforme a la Resolución 2797, que contempla el plan de autonomía marroquí para el Sáhara como base de diálogo. La posición española aboga por una “solución justa, duradera y mutuamente aceptable” a través del entendimiento directo entre las partes implicadas.
El Ejército de Liberación Popular Saharaui, estructura militar de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD), asumió la responsabilidad del ataque del martes. Según reportes, al menos tres proyectiles impactaron en la zona sin causar bajas humanas.
La disputa por el Sáhara Occidental tiene sus raíces en 1975, cuando Marruecos ocupó el territorio tras la retirada española de la antigua colonia. Desde entonces, el Frente Polisario ha mantenido su demanda de autodeterminación para la región.
Ambas partes suscribieron un acuerdo de cese de hostilidades en 1991 con la intención de convocar un referéndum de autodeterminación. Sin embargo, este proceso nunca se ha materializado debido a desacuerdos persistentes sobre los criterios del censo electoral y la inclusión de colonos marroquíes en el mismo.