El Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz ha anunciado nuevas mejoras en el Centro de Protección Animal, un servicio municipal cuya gestión ha pasado recientemente a manos de Arat Veterinario Torrelodones después de más de doce años en los que estuvo dirigida por HOOPE.
El Consistorio ha defendido la continuidad y el refuerzo de este recurso público, al subrayar que se trata de una instalación de titularidad municipal impulsada por el actual equipo de Gobierno. "Es un servicio público, de titularidad del Ayuntamiento, creado por el actual equipo de Gobierno local, que lo mantiene y lo va a potenciar con el objetivo de garantizar el bienestar animal porque los animales es lo primero que nos debe importar a todos. Por tanto, el CPA seguirá abierto y, además, se va a ir mejorando", ha remarcado en un comunicado.
El Ejecutivo local, encabezado por Alejandro Navarro (PP), ha insistido en que el bienestar animal seguirá siendo la prioridad, con independencia de la empresa o entidad encargada de gestionar el centro. En este sentido, ha recalcado que el Ayuntamiento continuará supervisando el servicio y situando el cuidado de los animales por encima de cualquier otra consideración.
La decisión ha sido cuestionada por el PSOE, que ha criticado el cambio al entender que supone dejar atrás un modelo centrado en el bienestar animal para adoptar otro orientado al beneficio económico.
Frente a esas críticas, el Ayuntamiento ha sostenido que la adjudicación se resolvió conforme a la mejor oferta presentada y al criterio técnico de los servicios municipales. Además, ha recordado que la nueva adjudicataria ya se ocupa de centros de protección animal en 19 municipios de la Comunidad de Madrid, entre ellos Arganda del Rey, Pozuelo de Alarcón, Boadilla del Monte, Collado Villalba y Torrelodones.
El Consistorio también ha detallado el desarrollo de la licitación, en la que finalmente concurrieron únicamente la propuesta ganadora y la de HOOPE. Según ha defendido, esta última "aceptó íntegramente los pliegos de condiciones sin haber interpuesto recurso alguno contra ellos".
La Administración local ha recordado asimismo que este servicio se presta mediante gestión indirecta a través de licitación pública, de acuerdo con la Ley de Contratos del Sector Público. Según ha explicado, esa normativa impide limitar la concurrencia solo a asociaciones y obliga a incluir el precio como criterio en la contratación.
El Ayuntamiento ha precisado que HOOPE, adjudicataria del contrato anterior, concedido el 7 de abril de 2025 por un importe anual de 233.825,01 euros, comunicó por escrito el 18 de noviembre de 2025 que no continuaría con el servicio. Esa decisión obligó, según la versión municipal, a convocar una nueva licitación.
Posteriormente, tras publicarse el nuevo procedimiento en la plataforma del sector público, HOOPE trasladó el 8 de enero la existencia de un desajuste relacionado con la solvencia económica exigida a los licitadores. El equipo de Gobierno asegura que atendió esa observación, corrigió los pliegos y volvió a publicar la licitación, reabriendo el plazo de 30 días para presentar ofertas. "Una vez subsanado este, la solvencia tanto técnica, como económica, es absolutamente proporcional al objeto del contrato", apunta el Consistorio.
Desde el Gobierno municipal se ha incidido en que durante ese nuevo plazo no se presentó ninguna impugnación, recurso, consulta o aclaración en relación con el valor estimado del contrato. Además, ha defendido que el coste quedó recogido en la memoria justificativa incorporada a la plataforma de contratación y que ese documento tampoco fue objeto de recurso, pregunta, aclaración o impugnación.
El Ayuntamiento ha añadido que los criterios objetivos fijados en los pliegos avalan la transparencia del procedimiento, al no incluir, según su versión, juicios de valor que puedan alterar el resultado de la adjudicación. "Además, los criterios objetivos que se establecen en los pliegos garantizan la transparencia del procedimiento, puesto que no existe juicio de valor alguno que pueda desvirtuar la adjudicación", ha remarcado el Consistorio torrejonero.
En paralelo, el Gobierno local ha reivindicado la validez del proceso y ha expresado su agradecimiento a HOOPE y a sus trabajadores por "la magnífica labor realizada durante estos años, que tan positiva ha resultado para la ciudad". También ha señalado que, como ya ocurrió en el pasado con otros relevos en la gestión del centro, la transición entre entidades resulta compleja, aunque confía en que vuelva a cerrarse con un resultado satisfactorio y con el bienestar animal como único objetivo.
Por último, el Consistorio ha querido trasladar un mensaje de calma a los vecinos sensibilizados con la protección de los animales. Según ha destacado, en los últimos años ha destinado un millón de euros a obras de construcción y mejora del Centro de Protección Animal, además de otros dos millones para su gestión.
El Ayuntamiento ha animado igualmente a los voluntarios que colaboran con el centro a que mantengan esa actividad "con total normalidad a lo largo del tiempo".